El pésimo comportamiento de Ecopetrol con la comunidad de Barrancabermeja

{image}http://www.eldia.com.co/images/stories/190310/barrancabermeja.jpg{/image}Moisés Barón, destacado dirigente de la USO Barrancabermeja, entrega a Frente Obrero un juicioso análisis sobre el mal trato que brinda la compañía a los lugareños, violando entre otras medidas, un acuerdo del Concejo de la ciudad que la obliga a contratar el 80% de la mano de obra local en el puerto petrolero. Como indica Barón, Ecopetrol se ha convertido “en un vecino malo e incómodo”.

 La administración de Ecopetrol, no conforme con haber arrebatado el derecho a la pensión del plan 70  y de continuar desarticulando la empresa mas importante de los colombianos para ponerla al servicio de intereses particulares y en especial de las multinacionales, practica toda suerte de violaciones de los derechos humanos, usando la cortina de humo de la responsabilidad social empresarial.

 La  situación es cada vez mas aguda pues desde los sectores mas golpeados como lo son los obreros  de las denominadas actividades «No propias de la Industria del Petróleo»  a los cuales se les ha generado un escenario ambiguo para la ubicación del salario mínimo, muchos de ellos están concluyendo una relación laboral con $ 38.700 pesos día, para pasar a un nuevo contrato con $ 25.600 día.

 Al personal que quedó en los denominados círculos rojos a los cuales se les ha negado la movilidad y la conservación del poder adquisitivo del salario, se niegan a escalafonarlos de manera justa.

De igual manera, ante el clamor general de que se devuelvan los salarios e incrementos dejados de percibir durante los años 2003, 2004,2005, 2006,2007  y 2008  en vez de darle a los fallos masivos de tutela en favor de los trabajadores el efecto erga home, lo que han hecho es intervenir ante las altas cortes para buscar revertir los fallos positivos.

 Ningún esfuerzo administrativo se ve  en el horizonte para que Ecopetrol cumpla con el Acuerdo Municipal 005 de 2008, que obliga a la vinculación del 80% de la mano de obra local; por el contrario,  todos los ingenieros y tecnólogos y la masiva vinculación indefinida o empleos de largo plazo que se efectuarán en este año 2010 se hará con 98% de personal foráneo.

 Al personal que en desarrollo de sus labores ha sufrido accidentes de trabajo, como el caso masivo de intoxicados con sulfuro de hidrogeno (H2S) y otros gases tóxicos,  la desidia ha sido total y las ARP solo dan un tratamiento aberrante e inhumano a estos hombres y mujeres, mientras Ecopetrol se hace el de la vista gorda.

 Y a quienes debían velar por que lo anterior no ocurriera o al menos se minimizara, entonces lo van a sacar de las relaciones de producción; es decir,  la nefasta decisión de (ACABAR CON EL ROL DE LOS H.S.E  en las contrataciones futuras de Ecopetrol S.A.); de manera  que Ecopetrol no exigirá al contratista ese personal experimentado en la defensa de la Seguridad Industrial, la Salud Ocupacional y el Cuidado del Medio Ambiente.

Con todo este panorama de intención total de privatización, desconocimiento por vía de hecho de los derechos de los trabajadores y una absoluta negación de la Responsabilidad Social Empresarial,  lo único que nos va quedando de la industria petrolera es la contaminación ambiental, el daño cultural, el desequilibrio económico y la desigualdad social.

 Ya no podremos seguir pregonando el viejo eslogan de «Ecopetrol, el buen vecino».  Hay que decirlo con dolor, pero con franqueza: ECOPETROL,  por culpa de sus administradores, para la comunidad en general y para el pueblo de a pie se volvió «un vecino  malo e incomodo».