La Vergüenza y la Dignidad

{image}http://www.eldia.com.co/images/stories/170210/protestas.jpg{/image}Desde el pasado 22 de enero los trabajadores de SAR ENERGY S.A., al servicio de OCENSA iniciaron una protesta solicitando mejores condiciones salariales y laborales y exigiendo reivindicaciones para el pueblo de Tauramena, lo cual poco a poco fue logrando simpatía en otros sectores de la comunidad al punto que se han generado apoyos y grandes movilizaciones de respaldo a la justeza de sus pretensiones.
 
Estos trabajadores/as, dan un ejemplo de DIGNIDAD por sí mismos y por el pueblo casanareño, luego de haber iniciado una lucha legítima y si se quiere para su grupo y respecto a una empresa en particular, entendieron y asumieron el reto no solamente de generalizar el alcance de sus reivindicaciones laborales a todos los trabajadores/as empleados en la industria petrolera del departamento, sino de extender la discusión a temas como el medio ambiente, los derechos humanos, bienes y servicios e inversión social.

EL ESFUERZO de trabajadores y comunidad durante más de 30 días de paro que obligó a la BP a sentarse a negociar, tiene un significado grandioso para cambiar lo que ha sido una práctica funcional solo a los intereses de la empresa BP y sus contratistas, pues para los trabajadores era una forma de explotación.

Como pueblo tauramenero, tenemos un reto histórico y no podemos aflojar. Estamos llamados a participar en las discusiones de las mesas de negociación, HOMBRES Y MUJERES CON ANHELOS DE JUSTICIA QUE NO DESFALLEZCAN EN EL COMPROMISO CON LA MOVILIZACIÓN SOCIAL. Es el momento que  trabajadores y comunidades dialoguemos en torno a propósitos que beneficien al común de la población.

Las mesas de negociación se deben entender como la etapa inicial de la movilización, en la  que deben participar todos los sectores del departamento de Casanare y del país que se declaran inconformes con la injusticia y arbitrariedad que puso a disposición de manos mercantiles unos recursos que deben  utilizarse racionalmente para el bienestar colectivo.

Siguiendo este proceso, el día 2 de marzo de 2010 se reunieron trabajadores y comunidad con la empresa BP, para acordar la agenda, lugar, conformación, participantes, mecanismos de trabajo, logística y demás aspectos prácticos de las mesas de negociación, según lo acordado el pasado 23 de febrero.

Sin embargo, no fue posible abordar y consensuar todos los temas previstos porque los delegados de la BP y OCENSA salieron del recinto dando por terminada la reunión de manera unilateral. Con la misma GROSERÍA las empresas intentaron imponer quienes tendrían que ser los voceros y delegados de la comunidad. Y sin ninguna VERGÜENZA, dieron a conocer un documento que se presenta, mediante el uso ilegítimo de firmas de asistencia, como acta de acuerdo entre las partes, cuando jamás fue ratificada por la comunidad.

¡VERGÜENZA! ¡No pueden desconocer a los representantes de la comunidad y de los trabajadores/as! No pueden, luego de haber saqueado el departamento por 18 años desconocer las exigencias de la comunidad casanareña. No pueden seguir maltratando y pisando la DIGNIDAD de los habitantes de esta región.

Reconociendo la importancia y validez del trabajo que viene desarrollando el movimiento de Tauramena, el compromiso y el deber  es continuar, la unidad y la organización nos garantizarán lograr nuestros objetivos.

Quizá esta oportunidad no la volvamos a ver si la dejamos pasar sin gloria, abandonándola por la desidia o los simples intereses personales o grupales. Aquí está en juego mucho más que eso, es nada más que el ESTABLECIMIENTO DE NUEVAS RELACIONES SOCIALES Y LA DIGNIDAD DE UN PUEBLO que hoy ha puesto su confianza en el movimiento y no puede ser defraudado por vanos intereses o por ser complacientes con la multinacional. Es clave entender que  estamos reclamando nuestros derechos, reconocidos universalmente.

Reunámonos, para construir juntos y juntas, la ruta y contenidos de nuestras reivindicaciones en las mesas de negociación: