Los trabajadores de Pacific Rubiales, no sólo enfrentan a los monopolios extranjeros y al gobierno, sino también al sindicalismo de orientación patronal

{image}http://eldia.co/images/stories/011111/07.jpg{/image}Una vez que el Gobierno colombiano firmó los coloniales Tratados de Libre Comercio con Estados Unidos, la Unión Europea y otros países, la lucha por la independencia nacional y la defensa de la soberanía patria se colocan en primer plano.  Pese a que estos tratados apenas empiezan a adecuarse para su aplicación, ya vienen generando serios problemas a la población en  general y a los trabajadores en particular, agudizando la crisis capitalista; todo lo cual debe tener una respuesta más decidida de lucha social, como el Paro Cívico Nacional programado para el 2012,  para dar al traste con esta forma de colonización y esclavitud que perjudica a nuestro pueblo.

Los trabajadores que laboran y producen para los monopolios transnacionales en los campos petroleros de Campo Rubiales y Puerto Gaitán, así como en otras regiones,  enfrentan hace ya tres  meses tan ignominioso yugo; desde el pasado  24 de Octubre se declararon en Asamblea permanente indefinida contra Pacific Rubiales y otra serie de empresas satélites, niegan los más elementales derechos laborales consagrados  en la Legislación  nacional y convenios internacionales de la O.I.T., suscritos por Colombia; todo ello con la complicidad del Estado y el gobierno  Colombiano.

En clara muestra de dignidad humana y bajo la acertada orientación clasista de la Unión Sindical Obrera de la Industria del Petróleo –USO-,  este contingente obrero compuesto por cerca de 12.000 trabajadores presentó un pliego de peticiones y ante las dilaciones de Pacific Rubiales paralizó labores en procura del reconocimiento a sus legítimos derechos, como son:  contratación directa, reducción de la jornada de trabajo, mejor remuneración salarial, alojamiento digno y alimentación adecuada, salud, transportes y vías de acceso adecuadas e inversión social hacia las comunidades.

Frente a la intransigencia e inhumanidad patronal y gubernamental el  destacamento proletario no ha encontrado otra vía que la de realizar movilizaciones, Asambleas permanentes  y marchas con y en favor de las poblaciones empobrecidas y excluidas de esa zona petrolera. En Campo Rubiales, como en el resto del país, la explotación imperialista de los hidrocarburos no genera progreso ni desarrollo social y menos industrialización para la Nación, ya que nuestros recursos naturales se los llevan en bruto y es en los países industrializados donde le dan valor agregado a estos minerales y son ellos los que se lucran, dejando a cambio violencia, miseria, pobreza, prostitución, contaminación   y destrucción. Así mismo, la generación de empleo es ínfima y transitoria.

La respuesta de las empresas extranjeras  y el gobierno colombiano en lugar de resolver estas urgentes  reivindicaciones a través de la negociación colectiva, han desatado una brutal ola de represión policial y militar; al tiempo que maniobran para dividir a los trabajadores con la ayuda de sindicatos de orientación patronal como  la mal llamada  “Unión de Trabajadores Energéticos Nacional y Servicios Públicos Domiciliarios “UTEN”: engendro de la CGT, comandado por uno de los responsables de la entrega de las convenciones colectivas en el sector eléctrico. Dicho embutido sindical, junto con su patrocinador, el presidente de la CGT y Vicepresidente de Confederación Sindical Internacional C.S.I., vienen atacando la protesta de los trabajadores de Campo Rubiales y tratando de desprestigiar a la USO. 

Lo paradójico en esta confrontación es que el Vicepresidente de CSI, actúa con maniobras que afectan a la USO que a su vez es filial de la Central Unitaria de Trabajadores de Colombia –CUT-, también formalmente integrante de CSI.

Ante la creciente inconformidad del proletariado minero-energético de Campo Rubiales, al cual, la Federación Sindical Mundial –F.S.M.-  ha brindado amplia solidaridad a este contingente obrero que continúa ejemplarmente en pie de lucha  ante la insatisfacción de sus justas demandas.

La Vicepresidencia Andina y el Equipo Colombia de la Federación Sindical Mundial F.S.M., llamamos al conjunto del movimiento sindical y social a apoyar a la clase obrera petrolera de Campo Rubiales y a su organización proletaria la USO; al mismo tiempo, les instamos a condenar la política colonial de Pacific Rubiales y demás monopolios imperialistas; a denunciar la actitud sumisa y antinacional del Estado colombiano frente a dichos monopolios.  Así mismo, convocamos al movimiento clasista a desenmascarar a los esquiroles que dañan la imagen del sindicalismo y se prestan para que se violen todos los derechos de los trabajadores colocándose en defensa del gran capital y aupando la violencia contra quienes defienden sus derechos, con la acción y la movilización.

EQUIPO COLOMBIA DE LA FEDERACION SINDICAL MUNDIAL
Y SUS ORGANIZACIONES AFILIADAS.

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