Preacuerdo laboral entre la USO y Pacific Rubiales

{image}http://eldia.co/images/stories/210711/03.jpg{/image}El conflicto laboral entre los trabajadores petroleros del área de Rubiales liderados por la Unión Sindical Obrera (USO), con la multinacional canadiense Pacific Rubiales  y empresas contratistas  desatado el pasado 18 de julio de 2011 ha entrado en una etapa de acercamiento entre las parte llegando a un preacuerdo.

Entre las exigencias de los trabajadores que motivaron la asamblea permanente en el área de Rubiales se encuentran los temas de salario, jornada laboral,  seguridad social,  salubridad en los campamentos, seguridad industrial entre otros.

Rodolfo Vecino, Presidente Nacional de la USO, manifestó que a pesar del preacuerdo firmado entre las partes, los directivos de la organización sindical determinaron salir del área de influencia  porque la multinacional Pacific Rubiales y las autoridades locales y nacionales no garantizan el derecho a la libre asociación y el desarrollo de huelgas, además la administración de la empresa condicionó las futuras negociaciones a la salida del sindicato y sus lideres de la zona.

Para el preacuerdo, la Multinacional Pacific Rubiales se comprometió a ejercer ningún tipo de retaliación  disciplinaria, penal o civil contra los manifestantes, los trabajadores y la organización sindical, asimismo reconocerá salarialmente los días no laborados por la protesta.

Ante la intransigencia de Pacific Rubiales con  los lideres de la USO,   el sindicato sostendrá en Bogotá una reunión con el Vicepresidente de la República y el presidente de la multinacional canadiense el próximo 21 de julio a las 7 de la noche, para defender la libertad sindical, y hacer efectivo  el derecho de asociación para velar por el cumplimiento de la normatividad laboral.

La USO  hace un llamado a todas las organizaciones sociales  del orden nacional e internacional a solidarizarse con el movimiento petrolero de Puerto Gaitán, el cual reclama una mejor redistribución de la riqueza  y mejoramiento de las condiciones de vida de los trabajadores, así como un bienestar para las comunidades asentadas en la región donde se explota el hidrocarburo negro.