Se agudiza la situación carcelaria en Colombia

{image}http://eldia.co/images/stories/010711/006.jpg{/image}Desde hace cinco días los reclusos del patio nueve, del panóptico Doña Juana,  ubicado en el municipio de la Dorada, Departamento de Caldas, se encuentran en  huelga de hambre, reclamando el respeto por sus derechos fundamentales.

Según Celestino Barrero, miembro del Comité de solidaridad de Presos Políticos-CSPP, los reclusos del establecimiento penitenciario de Alta y mediana seguridad decidieron manifestarse luego que el 25 de junio un detenido del pario 9 se encontraba haciendo una llamada en el momento que la guardia llamo para la contada y el encierro en las celdas.

Como el detenido no colgó de inmediato el guardia procedió a atacarlo indiscriminadamente con el bastón de mando, y, al reclamo de los otros reclusos, les fueron arrojados gases lacrimógenos, y luego fueron amenazados con no permitir la visita del fin de semana, afectando  a todos los reclusos del establecimiento. Sumado a esto el 26 de Junio los reclusos del patio ocho fueron encerrados sin permitir que recibieran la cena.

A los hechos coyunturales que suscitaron la protesta, se le suman las irregularidades en las requisas del ingreso de los visitantes, la falta de dotación de ropa y cobijas, la deficiente calidad de la atención en salud  y en materia alimentaria. También el tema de la  visita conyugal, la cual es por un lapso de media hora cada cuarenta y cinco días.

Situación similar se vive en la cárcel de Yopal, Casanare, la cual se ve agravada pues los presidiarios no tienen acceso a mecanismos judiciales que les permitan denunciar las múltiples violaciones a los derechos humanos que viven. El pésimo ambiente salubre que se vive en el penitenciario, en el cual no hay siquiera agua potable,  posibilitó el surgimiento de una epidemia de tuberculosis, la cual pone en peligro a la totalidad de la población penitenciaria pues no se ha dado el aislamiento de los enfermos, como lo requieren los protocolos de atención en estos casos.

De su  parte el CSPP  ha denunciado la situación ante  los órganos de control pertinentes, a saber,  procuraduría, defensoría y personería. Se ha solicitado tanto al INPEC, como al Ministerio del Interior y de Justicia, que se  de lugar a encuentros que permita trazar acciones y estrategias que garanticen los derechos de quienes, a pesar de estar recluidos no pierden su calidad de ciudadanos.

Finalmente se ha solicita que se  investiguen las irregularidades y se de juicio a los responsables de las mismas, con el fin que cesen los ataques individuales y colectivos contra la población reclusa.