61 años de Ecopetrol la empresa patrimonio y esfuerzo del pueblo colombiano

{image}http://imagen.eldia.co/cache/logos/ecopetrol_595.jpg{/image}Queremos no sólo la propiedad colectiva del suelo; queremos que todas las riquezas y los medios de producción, sean propiedad colectiva; la propiedad Estatal es sinónimo de colectivismo y la propiedad privada no es otra cosa que el despojo de los productos creados mediante el trabajo colectivo.

La fundación de Ecopetrol y la reversión de la Concesión de Mares fueron los hechos más importantes en la historia petrolera del país en la segunda mitad del siglo XX. En un ambiente político y laboral sumamente agitado, con el Congreso de la República clausurado y el estallido de la violencia partidista, el traspaso del personal, los activos y la operación de la Concesión al Estado tuvo lugar como resultado de los acuerdos de la Huelga de 1948, donde bajo una visión nacionalista la Unión Sindical Obrera – USO, forjo junto al pueblo Colombiano la más grande movilización, exigiéndole al Gobierno Colombiano y a la Tropical Oil Company TROCO; la reversión de la Concesión de Mares; situación a la que por supuesto se negaban y el Gobierno de turno los encubría bajo formulas fraudulentas que promovían los intereses de la TROCO para poder prorrogarles la concesión en contra del interés Nacional, (valga decir que fue una controversia similar a la actual con las minas de ferroníquel en Córdoba, que cerromatoso se niega a devolver). El falaz argumento de que los Colombianos no seriamos capaces de operar y administrar una industria tan compleja, quedo atrás y la tesis de que los sindicatos acaban con las empresas; quedo desvirtuada; ya que fue nuestro sindicato el que forjo la creación de la empresa y quien obligo a que desde 1948 quedara dicho compromiso y es así como mediante Decreto N°0030 de 09 de Enero 1951, se constituyó jurídicamente la Empresa Colombiana de Petróleos Ecopetrol, como organismo autónomo con Personería Jurídica. Y el 25 de Agosto de 1951 se da el hecho político y se realizan los actos protocolarios. En todo este proceso hubo el permanente interés del Gobierno de la época en obtener que inversionistas privados aportaran capital a la misma e intento por todos los medios que la Tropical Oil Company, entrara de socio capitalista en la nueva empresa con el claro propósito de dejar enquistada la privatización o transnacionalización desde su nacimiento.

Ecopetrol significa en términos de soberanía el último bastión de resistencia Nacional frente al capitalismo trasnacional privatizador, a 61 años seguimos enfrentándonos a gobiernos neoliberales de turno que reafirma los mismos pasos de los anteriores, es decir vender, entregar al precio que sea el patrimonio nacional, esa parece ser la consigna de quienes se consideran a sí mismos como los dueños de este país.

En materia económica; es indiscutible la importancia que tiene Ecopetrol para el País, pues solo en 2011 reporto 15,4 Billones de Pesos en Utilidades y 8,0 Billones en el primer semestre de 2012; de las cuales la mayoría le corresponden al Estado a través del Ministerio de Hacienda y que son los recursos con los que hoy se pagan los gastos de funcionamiento y de seguridad del Estado y con los cuales se desarrolla la poca inversión social, que significa oportunidades de educación, acceso a la salud, vivienda, saneamiento básico, recreación, cultura, ciencia, tecnología, e investigación.

Ecopetrol S.A., antes empresa de todos los colombianos a través del Estado, ha privatizado ya el 11,51% de su propiedad mediante la venta de acciones y se propone avanzar en este proceso de despojo. Hoy día La Junta Directiva de Ecopetrol ha manifestado en su plan estratégico que establecerá lineamientos de: crecimiento rentable, consolidación organizacional, responsabilidad corporativa y de financiamiento e inversiones; esta última estimada en ochenta mil millones de dólares, de los cuales la refinación tendría las inversiones para su modernización y así aumentar los productos limpios y valiosos, incorporando desarrollo petroquímico y de biocombustibles; mientras los campos de exploración y producción; los proyecta a través del aumento del factor de recobro, exploración de cuencas probadas y fronteras, desarrollo de hidrocarburos no convencionales y crecimiento del negocio más integrado; así mismo la adecuación de la logística y el transporte de hidrocarburos y gas; en función de las megas u objetivos del negocio; todo ello concibe la internacionalización de la empresa y la participación del capital económico privado.

Pero estos propósitos empresariales se apartan cada vez más de la soberanía energética ya que el Gobierno Nacional insiste en entregar las mejores áreas petroleras a las multinacionales; en extender los contratos de asociación hasta el agotamiento de los yacimientos o su límite económico, y mantener el modelo de concesión moderna, manteniendo un bajo porcentaje de regalías a favor del País y suprimiéndolas del manejo de las regiones productoras, le da gabelas a las multinacionales exceptuándolas de impuestos con las zonas francas e instalándolas en zonas económicas especiales.

Se plantea la financiación de los proyectos por vía capitalización (vender acciones); caminos que se abrieron con el Decreto 1760 de 2003 y la Ley 1118 de 2006; pero la venta de acciones no es el único camino: el caso de Reficar S.A. marcó la ruta. Después de una extraña negociación en 2006 con la firma Glencore, Ecopetrol cedió la propiedad del 51% de la refinería de Cartagena. En 2009 se revirtió el negocio pero dejó como fruto esa empresa “privada” cuyo único propietario es Ecopetrol. Mecanismo que igualmente se utilizó el pasado mes de Junio para sacar toda la Vicepresidencia de Transportes VIT del seno de Ecopetrol y se pasó al Grupo Empresarial Ecopetrol S.A. mediante la filial CENIT S.A.S.

Para atraer inversión extranjera directa, se pretende insistir en “socios estratégicos” para la inversión en las Refinerías, la creación de la nueva filial CENIT S.A.S. Es entregarle los oleoductos, poliductos, tanques y terminales a las empresas privadas y se continua implementando una lógica extractiva del recurso minero energético que daña el medio ambiente, altera la cultura de las comunidades, agudiza los problemas sociales y violenta los derechos laborales de los obreros que laboran en sus proyectos de expansión y modernización.
El papel del pueblo y la USO es la defensa de Ecopetrol como patrimonio público estatal; ya han pasado muchos años desde el momento aquel cuando los trabajadores afiliados a la USO, acompañados por la población de Barrancabermeja, dimos la pelea para concretar la reversión de la concesión de Mares, que al fin se logró en 1951. Menos años hace que la refinería de Barranca pasó a ser operada por manos colombianas (1961) y que la explotación, el transporte, la refinación, la petroquímica y la distribución estaban todos en manos de la empresa de los colombianos. El proceso ahora se revierte y volvemos a la época de la Troco, la Andian y la Standard Oil. Seguramente será necesario, de nuevo, dar la pelea para rescatar nuestro patrimonio de la voracidad de los inversionistas extranjeros y sus intermediarios locales. A todo esto se suma que en el país no hay soberanía energética, ni se reconoce el derecho a la energía, como un derecho humano fundamental. Tenemos además unos precios de los combustibles de los más costosos del mundo.

Por ello como creadores al conmemorar los 61 años de existencia de Ecopetrol, llamamos a los Colombianos a seguir el ejemplo de Bolivia, que nacionalizo sus hidrocarburos y en seis años, ha recibido más 3.000 millones de dólares adicionales, de Venezuela y Brasil que han recomprado las empresas o la participación accionaria que estaba en manos de los privados, como también de Argentina que recupero a Yacimientos Petrolíferos Federales YPF, de las manos de la multinacional Repsol, que jamás invirtió ni creyó en el País Gaucho.
Colombia debe despertar de la falsa ilusión de la locomotora minero energética, recuperar sus empresas de las garras privatizadoras y desarrollar sus recursos naturales de manera racional y sustentable; respetando el medio ambiente, los territorios sagrados y las áreas protegidas; e industrializar y aprovechar al máximo la cadena de valor de los hidrocarburos, sobre la base de potenciar la distribución de la riqueza, la justicia social, la dignidad humana y hacer realidad la propuesta de sembrar el petróleo para la paz.

Nota: la Unión Sindical Obrera de la Industria del Petróleo – USO; expresa su mayor solidaridad y sinceras condolencias con el pueblo venezolano, su Gobierno, con los trabajadores de la petrolera PDVSA y en especial a las familias de los trabajadores y guardias que fallecieron producto del fatal accidente industrial ocurrido en la Refinería de Amuay en el Complejo Refinador de Paraguaná; paz en la tumba de los fallecidos y pronta recuperación a los heridos.

EXIGIMOS QUE ECOPETROL SEA 100% ESTATAL…EXIGIMOS.
ECOPETROL, PATRIMONIO Y ESFUERZO DEL PUEBLO COLOMBIANO, QUE SEGUIREMOS DEFENDIENDO CON UNIDAD, ORGANIZACIÓN Y LUCHA.

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