Algunas consideraciones que podrían ser cambios en el sistema de salud del magisterio

Este jueves 23 de junio, vence el plazo que se puso el gobierno para presentar los prepliegos para la contratación del servicio médico-asistencial del magisterio. Pedro Arango, representante ante el Fomag por parte de Fecode, dio un informe al respecto.

El Comité Ejecutivo de Fecode se reunió con la directiva de la Fiduprevisora y sus asesores con el propósito de explicar los avances de los estudios adelantados para la redacción de estos prepliegos.

“Dentro de los puntos acordados están los siguientes: pagar la cápita por desempeño, significa que se pagará la mensualidad de los contratistas de acuerdo al cumplimiento de la prestación del servicio, de no ser así se retiene un porcentaje hasta tanto no haya satisfacción en el mismo; pagar por evento los niveles 3 y 4; establecer dos contratos, que pueden ser con dos empresas diferentes o con una misma empresa, un contrato para los niveles 1 y 2, y un contrato para los niveles 3 y 4; e incluir las clínicas de altas calidades, como la Santa Fe o la Shaio, con las redes ofertadas”.

Otro aspecto importante es que el marco normativo será la ley estatutaria y la ley 91 de 1989. Además, la Fiduprevisora se establecerá como aseguradora.

Fecode ha dejado en claro en los diferentes encuentros que la contratación deberá darse en el marco del acuerdo 03 de 23 de febrero de 2016, aprobado en el marco del Consejo Directivo, y que se contempla bajo la ley 80 del 1993. Así mismo, que no debe desviar el dinero del Fondo del Magisterio a un fondo común del Sistema de Seguridad Social.

Establecer contratos a nivel 1 y 2, 3 y 4 conlleva a dispersar el presupuesto. Es muy posible que sea peor a la situación actual, porque los recursos podrían terminar en los últimos niveles por ser más rentables, con la consecuente desatención en los primeros.

“La dignificación de la salud del magisterio, como quedó expresado después del paro nacional de 24 horas del magisterio el 1º de junio, depende de que se utilice el presupuesto necesario para prestar un buen servicio; establecer mecanismos de control y de sanciones eficientes que obliguen al cumplimiento del contrato; y definir con claridad quién debe sancionar, uno de los problemas del actual contrato es que lo firma la Fiduprevisora pero esta dice que debe sancionar el Ministerio”, apuntó Arango.

Otra ‘perla’ que ha surgido es que la Fiduprevisora pretende establecer contratos apartes y divididos, para medicamentos o tecnología, por ejemplo. Fecode se opone porque es indispensable preservar la integralidad del servicio.