Arauca, en medio de una guerra que no se merece

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El domingo 29 de junio, los trabajadores de la multinacional Oxy en el complejo industrial de Caño Limón (Arauca) fueron sacudidos por un seco y estremecedor estruendo

, el cual no se sabía de dónde provenía, pero sí se intuía de lo cercano que había sido, más cuando a los pocos segundos se encendieron las alarmas de ataque, el caos se apoderó de las personas que estaban en el campamento preparándose para el ritual religioso de cada domingo o viendo el partido de Costa Rica vs. Grecia. No obstante, los empleados de las estaciones que estaban anclados en sus labores no entendían lo que sucedía, solo que hubo una explosión y estaba encendida la ensordecedora alarma de ataque, mientras los radios de comunicación  empezaban a difundir la noticia de que la explosión se había dado en el campamento.

Es triste y lamentable que los trabajadores terminen siendo víctimas del proceso de guerra que se desarrolla en nuestro país, esta historia contada es una historia cantada, y estos 13 trabajadores no debieron ser víctimas de tan lamentable hecho, el cual se habría podido evitar si el Estado colombiano y el Departamento de Security de la Multinacional Oxy hubiesen hecho su trabajo, sin escatimar esfuerzos humanos y económicos, pues en sus últimas readecuaciones de “reingeniería” se han eliminado áreas de vigilancia por parte del Ejército Nacional y de la multinacional.

El tema de las ramplas no es nuevo en Caño Limón, por eso manifiesto que es una historia cantada hace más de 10 años, cuando presuntos grupos insurgentes ya habían lanzado dos de ellas al helipuerto, donde solían pernoctar y despegar helicópteros del Ejército colombiano y, donde además, se surtían y reequipaban con material bélico; una de estas ramplas quedó atrapada en la malla perimetral, la cual quedó en buena parte destruida y la otra que no explotó quedó en cercanías de los tanques de combustible JP1 y un helicóptero que acababa de aterrizar segundos antes del atentado. Hay que mencionar que un tiempo después, otra rampla fue lanzada a los talleres y oficinas de Casa Verde, zona de oficinas y talleres de las empresas contratistas que prestan sus servicios a Oxy, la cual por fortuna no reventó.

Estos eventos y las constantes amenazas de la presunta toma del complejo por parte de la insurgencia conllevaron a que la empresa y el Estado tomaran medidas de protección en el complejo; y parte de esas medidas están en el incremento de personal militar y de vigilancia, así como la construcción de garitas de vigilancia, dotadas de potentes reflectores. Estas garitas en principio estaban a cargo del personal de vigilancia, luego paso a manos de los militares, pues la multinacional redujo la planta de personal de vigilancia; lo que no se entiende es por qué el Ejército colombiano también eliminó la vigilancia desde dichas garitas.

Ahora bien, desde el lado donde fueron lanzadas las primeras ramplas, está el caño Aguas de  Limón, y en ese sector fue instalada una pequeña pero efectiva base militar que patrullaba todo ese lindero dándole seguridad al campamento y al área industrial, razón por la que nos asiste la pregunta de: ¿Por qué y desde cuándo este puesto de control y seguridad, también fue abandonado?, al igual que las garitas, cuya construcción requirió de importantes recursos. Falta saber si también hubo inversión del Estado en dicha construcción.

Alertamos y criticamos la poca efectividad en la vigilancia por parte del departamento de Security  de Oxy y del Estado colombiano, ya que no  tiene presentación que se priorice el ahorro por una reducción económica sacrificando la efectividad en los procesos y exponiendo la seguridad física de las instalaciones y de los trabajadores, quienes solo tienen como arma y argumento su fuerza de trabajo para hacer país.  Más aún, cuando estos puntos ya estaban identificados como críticos.

La USO Arauca, en diferentes reuniones con la administración de Oxy, ha evidenciado los peligros de la reducción de  personal en los diferentes puestos de trabajo, pues no es solo en vigilancia, también la operación ha sido peluqueada y trasquilada intempestivamente; frente a dichos reclamos, la administración señala que “la empresa asume los riesgos”. Nuestra pregunta es, acaso Ecopetrol, como dueña mayoritaria del proyecto, está de acuerdo con que el patrimonio de los colombianos sea expuesto a una decisión de ahorro para que los dividendos de la multinacional sean mayormente onerosos?. Y en el caso de presentarse fallas y pérdidas económicas,  ¿quién asume la totalidad de las mismas? O también vamos miti y miti? Razones por la que este sindicato no acepta tal respuesta.

El mejor trabajo que ha hecho Security ha sido el de perseguir a los trabajadores, pues de sus mentes jamás se va a erradicar el concepto de que los araucanos y los que vivimos en Arauca somos guerrilleros o bien colaboradores, basta con preguntar a los habitantes y vecinos del proyecto sobre cuál fue el trato en el pasado y qué sienten ellos del estigma al que fueron sometidos durante cerca de 25 años de explotación petrolera; esta miopía social ha conllevado a que la sociedad araucana sea indiferente con las dolencias de la multinacional, más cuando se ve desfilar a diario personas que vienen de afuera para usufructuar las oportunidades laborales mientras que los hijos de nuestra querida Arauca son menospreciados y eliminados en su aspiración laboral mediante “el prose”, eso Arauca no lo olvida. ¿Cómo pretende Oxy ganarse a la comunidad araucana, cuando castra las oportunidades de su gente?

Por otro lado, en la vía de la reflexión, debemos preguntarnos ¿qué ha hecho la multinacional por Arauca?, ¿qué inversión social de relevancia ha hecho y que haya quedado en la retina de nuestros habitantes?, interrogantes que surgen justo cuando tenemos un hospital en precarias condiciones y al punto del cierre, carencia de procesos de investigación que ayuden al desarrollo empresarial y social de la comunidad araucana, por no mencionar muchas más. Cuándo la Oxy se preocupó por becar a los mejores estudiantes de nuestros campesinos, para que ellos fueran en un futuro personas que operaran y administraran los diferentes escenarios de la operación? eso jamás, pues para eso daban regalías. Ignorando así que las regalías son un impuesto para destinación específica contemplada en la Ley, y la inversión social es otra cosa muy diferente.

La multinacional se acostumbró a baypasear y a manosear a los líderes comunales y a los políticos para hacer lo que se le venía en gana, así como en algunos casos a la justicia y a las autoridades, y eso puede que le haya dado resultados con los corruptos y apátridas, pero no con el pueblo que ha sido despreciado y estigmatizado.

Ahora bien, esto no es óbice para que como sindicato no nos pronunciemos en contra de la violencia, venga de donde venga, por ello exigimos que a la comunidad trabajadora se le respete el principio de distinción, contemplado en el Derecho Internacional Humanitario, que señala que están prohibidas las acciones militares indiscriminadas y que todas las partes en conflicto deben distinguir entre objetivos militares y personas civiles. De igual manera, que se tengan en cuenta los principios consagrados en la Convención de La Haya de 1907 y los Convenios de Ginebra de 1949 y sus protocolos adicionales de 1977.

Redactó USO – Arauca, Julio 5 de 2014