Atentado contra dirigente y nueva amenaza contra el Presidente de la USO

 

{image}http://imagen.eldia.co/cache/uso/rueda-de-prensa-contra-cenit-21-de-junio-de-2012/img_2705_595.jpg{/image}Un directivo sindical fue víctima de un atentado en Casanare y el Presidente de la Unión Sindical Obrera (USO) fue objeto de una nueva amenaza contra él y su familia.

La USO denuncia que las investigaciones siguen siendo paquidérmicas y las vidas del movimiento sindical continúan en peligro.

Jairo Ramírez, asesor de la USO en el tema de derechos humanos, relató inicialmente lo sucedido en Casanare.  “Desde hace meses, las comunidades y trabajadores desarrollan un proceso de lucha, reclaman de las empresas petroleras más atención social y que cumplan con los compromisos que se han hecho en materia de vías, de seguridad social y empleo para la región; promesas que han sido incumplidas. En respuesta a estas luchas lo que han obtenido las comunidades y trabajadores han sido una serie de amenazas y hasta asesinatos”.

El caso más reciente sucedió el fin de semana pasado en el municipio de Agua Azul, Casanare. El líder sindical de la USO Jeffer Sanabria Vega se encontraba descansando en su hogar, cuando desconocidos lanzaron un artefacto explosivo contra su casa. Por fortuna, ni él ni su familia resultaron heridos, aunque su casa sí resultó seriamente averiada.

El 10 de agosto pasado se había difundido un correo electrónico donde se decía que era el inicio de la campaña ‘Afuera sindicalistas’,  el cual contenía una relación de 67 afiliados que habían participado en el conflicto laboral en el departamento. El nombre de Jeffer Sanabria Vega estaba resaltado en rojo. “No es cosa de casualidad, sino una estrategia que hay en la región para tratar de aterrorizar a las comunidades y a los trabajadores, y frenar las luchas que se adelantan en la región”, indicó Jairo Ramírez.

De otra parte, se conoció una nueva amenaza contra el Presidente nacional de la USO, Rodolfo Vecino. El dirigente ha recibido múltiples amenazas a lo largo de su labor en sindicalismo, por vía celular o por correo electrónico. Pero la más reciente tiene como caso particular que la enviaron de una cuenta de correo electrónico de su propiedad y que había sido hackeada.

Ambos casos tienen en común que las denuncias ante la Fiscalía y los organismos de control nacionales no prosperan. No se investiga el origen de las mismas; por lo tanto, ni las víctimas ni las organizaciones sindicales reciben respuesta alguna de la Fiscalía. El riesgo que corren las vidas de los líderes sindicales del país se mantiene “ante la indiferencia de la Fiscalía, del Gobierno y de Ecopetrol”.