Conductas con las cuales Ecopetrol demuestra su no intención de reintegrar a los despedidos

{image}http://www.eldia.co/images/stories/260410/uso1.jpg{/image}ECOPETROL S.A. se jacta de cumplir los acuerdos. En el pasado conflicto colectivo suscitado por el pliego de peticiones presentado por la UNION SINDICAL OBRERA, quedó el compromiso de ECOPETROL S.A. de trabajar conjuntamente para el reintegro de los 56 compañeros que quedan aún en el despido con ocasión al movimiento huelguístico de 2004.

Después de varios acercamientos que por su cuenta y riesgo hizo la UNION SINDICAL OBRERA con el Presidente de la Corte Constitucional a quien en el marco del encuentro de la Jurisdicción Constitucional desarrollado en Barrancabermeja, se le demandó un pronunciamiento unificador respecto del alcance de las recomendaciones de la ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO y el carácter vinculante de las mismas, habidas cuentas que han sido muy ambiguos sus pronunciamientos.

Paralelamente estábamos hablando con el Procurador General de la Nación, a quien le expresamos los argumentos jurídicos por los cuales su despacho, aun habiéndose agotado los recursos de la vía gubernativa en los procesos disciplinarios, podía revocar de oficio los mismos por las razones que nos permitían la constitución y la ley. En esos acercamientos, ECOPETROL, pese a que ya tenía su compromiso, no había cumplido y no había nombrado a nadie que se encargada de semejante tarea.

Al parecer, al presidente de ECOPETROL, le preocupa no involucrarse en líos jurídicos por reintegrar a quienes hoy tienen muerte laboral decretada por ISAAC YANOVICH FARBAIAR y la recordaba Dra. ANA CRISTINA SIERRA DE LOMBANA a quien después de ejecutar la masacre laboral en ECOPETROL, se le premió con nada más y nada menos el puestico de Auditora General de la Nación.

Lo cierto es, y lo hemos insistido, que el Presidente de ECOPETROL, si lo quiere, puede hacerlo sin intervención de nadie ni de nada, solo con las facultades que le otorgan la misma ley disciplinaria en los artículos 122 al 127. Es la primera conducta sospechosa.

La procuraduría nos pide particularidades sobre cada uno de los casos, en que en nuestro concepto, se hayan violado las normas sustantivas o procesales que hagan procedente la revocatoria directa; trabajo complicado. Existen muchas causales que son comunes en todos los procesos y por los cuales una revocatoria directa sería procedente. La más grave de ellas, incluso con conocimiento de la Procuraduría, es la atipicidad de la conducta.

Es claro y así lo conceptuó la misma procuraduría, que la participación es huelgas es una falta grave y que por lo tanto su consecuencia máxima sería una suspensión y no una destitución. Lo segundo, y puede ser procedimental, es la indebida acumulación de los procesos tal y como lo percató en su oportunidad el Juez Laboral del Circuito de Barrancabermeja en violación del inciso 2 del artículo 81 del CDU. Existen otras inconsistencias comunes a todos los procesos cuyo único propósito fue desarticular a la organización sindical y reprimir la protesta social y laboral.

Lo anterior, sin perjuicio de que la Procuraduría General de la Nación, nos señaló que recientemente había suscrito un convenio con la OIT para hacerle seguimiento a las recomendaciones que emanaban de ese organismo internacional. Los requerimientos ya están hechos y aun no hay respuesta, ECOPETROL sigue insistiendo en que las recomendaciones no lo obligan. Segunda sospecha.

Los compañeros WILLIAM HERNAN CHANCHI y el compañero NELSON LUNA MORA, interpusieron acciones de tutela como único medio de defensa judicial existente para exigir a la empresa el cumplimiento de las recomendaciones de la OIT en virtud de los artículos 4, 25, 53 y 93 de la Carta Política.

En ambas defensas, ECOPETROL enfiló todas sus armas. En la primera manifestó el apoderado de ECOPETROL que su poderdante no violó ningún derecho fundamental en el curso del proceso disciplinario (falso de toda falsedad) y se atrevió a decir que las recomendaciones de la OIT no son vinculantes a la oficina de control disciplinario interno. En la segunda, no solo alegó todo lo que podía hacer, sino que intentó que se decretara la temeridad con las consabidas consecuencias para el compañero accionante. Tercera y la mayor de las sospechas.

Las normas jurídicas actuales, le permiten tanto al Presidente como al Procurador, poner fin a tantos años de sufrimiento de las familias de los compañeros despedidos y acabar con la muerte laboral de la que son víctimas producto de una política abiertamente antisindical que no se compadece con los compromisos internacionales del Estado Colombiano.

El resto, a mi juicio, son solo pajazos mentales. Igual, seguimos insistiendo en el cumplimiento de los acuerdos y en el reintegro de todos nuestros compañeros despedidos.

Edwin Palma Egea. Vicepresidente USO Barrancabermeja