Crónica de la batalla jurídica que libra un obrero para negociar convención colectiva que sólo lo beneficiaría a él

{image}http://lh6.googleusercontent.com/-huE7ernrmmg/UhzT9uXP2JI/AAAAAAAACfw/v9qMcH3W7Kc/s400/01.jpg{/image}—Ocurre e Ecodiesel, filial de Ecopetrol— En Ecodiesel Colombia, empresa 50% de propiedad de Ecopetrol, productora de biodiesel a partir del aceite de palma , se libra una peculiar batalla jurídica entre la empresa y el obrero Jimmy Gabriel Anaya, que empezó cuando éste presentó pliego de peticiones para negociar una convención colectiva que sólo lo beneficiaría a él, puesto que es el único sindicalizado que queda en esta empresa, ya que a los otros los compensaron para que se retiraran del sindicato, o los despidieron.

El proceso ya lleva más de un año volteando entre juzgados, Ministerio del Trabajo y Corte Constitucional, sin poderse resolver, porque ambas partes se niegan a ceder y lo han convertido en un punto de honor, algo así como la terquedad patronal vs. la dignidad obrera.

Hoy el caso se encuentra a la espera de su definición en la Corte Constitucional, mientras Jimmy Gabriel sigue yendo todos los días a la empresa a hacer nada porque ésta le paga el salario pero no le da funciones, lo mantiene aislado, le quitó el transporte y la alimentación, y ni siquiera le permite el ingreso a la planta, localizada dentro de la refinería de Ecopetrol en Barrancabermeja.

Y es un caso que bien vale la pena relatar porque es un claro ejemplo de la política antisindical que prevalece en sectores económicos estratégicos del país, como el energético, y especialmente el relacionado con la palma de aceite. No es casual que el 50% de la propiedad de Ecodiesel Colombia sea de 7 empresas palmicultoras del Magdalena Medio.

Todo empezó en enero de 2012, cuando 5 trabajadores, de los 85 directos que tiene Ecodiesel, decidieron afiliarse a la Subdirectiva de la USO en Barranca, sindicato que a los pocos días presentó pliego de peticiones para negociar, por primera vez en los 5 años que tiene esta empresa, una convención colectiva.

Pero la empresa no sólo se negó a negociar el pliego, sino que desconoció el sindicato y empezó un ejercicio persuasivo para acabarlo. A 3 de los afiliados los convenció, mediante ofrecimiento de ascensos y otras prebendas, para que renunciaran al sindicato; y a los otros dos: Jimmy Gabriel y Giovanni Villaona, quienes se mantuvieron fieles a la organización sindical, los despidió, a sabiendas de que estaban protegidos por fuero circunstancial.

Mediante acciones de tutela la USO logró el reintegro Jimmy Gabriel, más no así el de Villaona, en cuyo caso el fallo del juez fue adverso.

Empezó entonces el “viacrucis” jurídico para Jimmy Gabriel, que en su condición de único sindicalizado le ha tocado afrontar en solitario la lucha por el reconocimiento sindical y la negociación del pliego, no obstante haber mostrado voluntad para llegar a un arreglo con la empresa, dejando en sólo 6 puntos los 63 que inicialmente tenía el pliego.

Estos 6 puntos consideran el reconocimiento del sindicato, la vinculación directa de los tercerizados (desde que se formó el sindicato Ecodiesel no contrata sino a través de bolsas de empleo, situación en la que ya tiene a 60 trabajadores), el reintegro de Villaona, y una prima por firma de la convención, a manera de compensación por los acosos y dificultades que ha tenido que soportar Jimmy Gabriel.

Pero como la empresa persistió en su negativa de sentarse a negociar el pliego, la USO seccional Barranca la demandó ante el Ministerio de Trabajo, que le aplicó una multa de $600 millones, la más baja que le podía aplicar, decisión que la empresa apeló mediante tutela que ganó en primera instancia. El caso finalmente fue a dar a la Corte Constitucional, que en un fallo dejó en firme la sanción del Ministerio. Es de anotar que recientemente la Procuraduría General abogó a favor de la empresa y le solicitó a la Corte Constitucional la revisión de ese fallo, decisión que está pendiente.

Adicionalmente, Jimmy Gabriel recurrió a la vía de la tutela para obligar a Ecodiesel Colombia a negociar el pliego, considerando que existe como antecedente la Sentencia T251 de 2010 (caso Fenoco), en la cual la Corte Constitucional señala que la vía tutela es procedente para sentar a las empresas a negociar un pliego. Así, en efecto, lo consideró el juez 4º penal municipal de Barranca, que falló a favor de Jimmy Gabriel: mas no así el juez 3º penal del circuito de esta misma ciudad, que en fallo de segunda instancia revocó el primero, fallo que ya está apelado ante la Corte Constitucional.

La USO también denunció a la empresa ante el Ministerio de Trabajo por el tema de la jornada laboral de 12 horas, lo que la obligó a reducirla a las 8 que estipula el CST y le ocasionó una multa de $70 millones. Asimismo la hizo multar por $100 millones por negarse a descontar la cuota sindical de Jimmy Gabriel, lo cual se configura como una conducta antisindical.

Y ahí va el proceso. El resto de trabajadores de la empresa está esperando que, como resultado de este conflicto, de resultar favorable a Jimmy Gabriel, el sindicato sea reconocido y sea factible afiliarse a él.

Para Edwin Palma, presidente de la USO subdirectiva Barranca, una salida que podría ser favorable a los intereses de Jimmy Gabriel, ería solicitar Tribunal de Arbitramento para dirimir el conflicto, y en ese caso éste le tocaría fallar el laudo sobre los 63 puntos del pliego. “A estas alturas del partido, lo que nos resulte es ganancia”, dijo.

Lo irónico de todo este caso, es que la empresa todavía no ha cumplido una sola de las promesas que hizo a los tres trabajadores para que renunciaran al sindicato.