Ecopetrol atenta contra la academia y la investigación

{image}http://eldia.com.co/images/stories/070213/uso90anos.jpg{/image}Mientras que adentro la casa se incendia por los escándalos de corrupción que carcomen a ECOPETROL S.A, según los hallazgos de la Contraloría General de la República en su última auditoría , el presidente de la Empresa JAVIER GENARO GUTIERREZ decidió incumplir el contrato con la Universidad Industrial de Santander (UIS), dando por terminado unilateralmente la operación del Campo Escuela Colorado por parte de esta insigne universidad estatal, formadora de la mayoría de ingenieros que trabajan y han trabajado para ECOPETROL S.A en sus 60 años de existencia.

El campo Colorado, localizado en el corregimiento de Yarima, de la jurisdicción del municipio de San Vicente de Chucurí (Santander), fue entregado en junio de 2006 a la UIS para que lo operara y lo utilizara en investigación de nuevas tecnologías y en el proceso de formación de los futuros profesionales de cada una de las áreas de acción de la industria petrolera.

La UIS recibió un campo abandonado por Ecopetrol, lleno de maleza, con instalaciones desmanteladas, equipos corroídos y pasivos ambientales como piscinas de lodo sin remediar, pegas ilícitas de gas, entre otros daños al medio ambiente, y una desidia total por las comunidades de la región.

Hoy el campo, gracias al aporte de los conocimientos científicos y tecnológicos de los docentes y estudiantes de la UIS, y los aportes económicos de su aliado tecnológico Weil Group (impuesto por ECOPETROL a la Universidad en el año 2009), produce 400 barriles diarios, aproximadamente; adicionalmente ha logrado implementar procesos de atención a las comunidades (jornadas de salud, consultorio jurídico, centro de desarrollo empresarial, promoción y exigibilidad de los derechos humanos, capacitación en actividades laborales sustitutivas, entre otros programas), ejemplo para la industria petrolera del país.

La UIS demostró que podía llevar la producción a más de 2000 barriles diarios, llegando en febrero de 2012 a 510 barriles diarios, pero paradójicamente, contradiciendo su slogan de llegar al millón de barriles, ECOPETROL le prohibió producir más de 500 barriles, mientras que ellos y sus demás asociados escurren los campos, violando el diferencial de presión de los yacimientos (Q máximo), atentando contra la riqueza del país al afectar el factor de recobro y las futuras reservas recuperadas. Cinco meses después, el Gerente de Campos Menores, Ing. Oscar Bravo Mendoza, le comunica a la UIS que ECOPETROL le otorga un plazo de 6 meses para que le haga entrega del campo, cosa que hará efectiva hoy 15 de marzo a las 9 de la mañana.

ECOPETROL argumenta y justifica la terminación unilateral del contrato porque el aliado de la UIS, quien hace el 100% de las inversiones, tiene una participación mayoritaria (60%), pero oculta la participación que tiene la OXY en el campo La Cira Infantas, donde ECOPETROL delegó la administración y operación, con regalías muy inferiores al 20% que paga la UIS. Igualmente, no le cuentan al pueblo colombiano que en la época de Uribe extendieron los mejores contratos de asociación, como el campo de Caño Limón y los campos de gas de la Guajira, uno a perpetuidad y el otro por 20 años, a cambio de nada.

Tampoco cuentan que desde el año 2000 hasta diciembre de 2004 otorgaron contratos con regalías inferiores al 10% y participación en la producción para el inversionista del 70%. Ni denuncian ante la opinión pública que el 90% de los contratos otorgados por la ANH, desde mayo de 2004, le dejan al país una ridícula participación del 1% en la producción, convirtiéndose la industria petrolera colombiana en el mejor modelo de saqueo de nuestros recursos naturales por parte de las multinacionales.

Es indigno que la empresa líder del país, que debe propender por la independencia tecnológica y el desarrollo de la ciencia y la tecnología para jalonar el crecimiento económico y social de la patria, actúe de dicha manera, dejando a la deriva más de 40 proyectos de investigación que se vienen ejecutando con un presupuesto superior a los 2000 millones de pesos, y sin campo de práctica a más de cinco mil estudiantes de ingeniería de petróleos y otras ingenierías afines a la industria petrolera.

La USO rechaza rotundamente el raponazo descarado y grosero que ECOPETROL S.A está haciendo al desalojar a los académicos y científicos de las instalaciones del Campo Colorado, atentando contra el desarrollo tecnológico del país y la formación de las futuras generaciones de profesionales que la misma industria petrolera necesita.

NO AL SAQUEO DE LOS RECURSOS NATURALES POR PARTE DE LAS MULTINACIONALES EXTRANJERAS. SÍ AL APOYO DE LA CIENCIA Y LA TECNOLOGIA.

POR UN PUEBLO MEJOR EDUCADO, LA UIS DEBE SEGUIR CON EL CAMPO ESCUELA COLORADO.

PARA QUE ECOPETROL NO LE PASE A LA UIS POR ENCIMA, TODOS  EN EL PLANTÓN DE YARIMA.

Redactó: Junta Directiva Nacional USO. 15 de marzo de 2013

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