Ecopetrol elude su responsabilidad social con las comunidades de las aéreas de influencia de los proyectos petroleros

{image}http://www.eldia.co/images/stories/310810/001.jpg{/image}El corregimiento de Yarima,  jurisdicción del municipio de San Vicente de Chucuri, corredor estratégico de la región por su ubicación  geográfica e interconexión con el resto de la zona; es hoy epicentro de todas las miradas por parte de aquellos que observan en la explotación de la tierra (palma de aceite y caucho) y los recursos naturales no renovables (carbón, petróleo, gas y materiales del rio cascajales) una oportunidad envidiable de saciar su apetito voraz, encaminado a engordar los intereses foráneos en detrimento de los intereses de los habitantes naturales de la región, que a su vez, observan impávidos como circulan las ruidosas maquinarias  utilizadas para concretar el saqueo, dejando a su paso solo desolación.

El campo petrolero  los Colorados, que en su más alto nivel de producción, entregó al país, uno de los mejores crudos parafinicos para cargar la refinería de Barrancabermeja. Como resultado de la política de los gobiernos de turno de marchitar a  ECOPETROL a través de la nula inversión en tecnología para optimizar los campos maduros y la falta de mantenimiento, llevo a la declinación de la producción del campo, al punto que ECOPETROL en una decisión equivocada, entrego a la Universidad Industrial de Santander estos activos de la nación, para ser explotados a través de la figura de “campo escuela”, con el supuesto propósito de formar los estudiantes.

El denominado “Campo Escuela” a través de una patraña jurídica convierte a la UIS en  “empresa petrolera”,  con el visto bueno de ECOPETROL, la gobernación de Santander y la alcaldía de San Vicente de Chucuri; en momentos que la industria petrolera se reactiva en el país como consecuencia de las favorables condiciones brindadas por el gobierno Colombiano a los inversionistas privados a través de la flexibilización de las condiciones económicas y ambientales.

Como complemento de esa patraña jurídica aparece en el escenario un socio estratégico totalmente desconocido en el negocio petrolero llamado WEIL GROUP, cuyo supuesto propósito es el de convertirse en “aliado tecnológico”  de la UIS, con expertos en la industria como el señor LISIMACO MARTINEZ, pensionado de Ecopetrol, quien fue promotor del marchitamiento del campo y que conoce a profundidad la potencialidad en reservas, la calidad del crudo y la información geológica acumulada en años de estudios por parte de la estatal petrolera.

El aliado tecnológico WEIL GROUP, pretende que las comunidades de las áreas  de influencia del proyecto, olviden que ECOPETROL es el propietario original de este campo, utilizando la mentira y el chantaje como herramienta para lograrlo; negándose a socializar de cara a las comunidades el proyecto en su integralidad, ocultando las verdaderas dimensiones de los trabajos y sus impactos, negándose a establecer reglas claras de juego en materia laboral y salarial, como también desconociendo los interlocutores validos de la comunidad; como es el caso de la ASOCIACION DE DESEMPLEADOS DE YARIMA, que ha intentado por todos los medios abrir espacios de diálogo con los responsables del proyecto; encontrándose con la actitud arrogante de los administradores de la WEIL GROUP y la negativa de ECOPETROL de asumir su directa responsabilidad por ser la dueña original del campo petrolero.

Ante esta situación la UNION SINDICAL OBRERA USO, alerta nuevamente a la opinión pública sobre los abusos de los que son objeto a lo ancho del territorio nacional; las comunidades en las aéreas de influencia petrolera, son diversos los casos tales como la comunidad de Cristalina en Puerto Gaitán (Meta), Villa Garzón (Putumayo), Tauramena (Casanare), entre otras, que  soportan día a día las consecuencias negativas de la explotación petrolera; sin recibir contraprestación alguna y que han tenido que acudir a la organización y la movilización para hacer respetar sus derechos.

Hacemos un llamado a ECOPETROL, en cabeza de la Superintendencia de Campos Menores, para que asuma su directa responsabilidad sobre la ejecución del proyecto en Campo Colorados y no permita que empresas desconocidas en la región; abusen de la buena fe y nobleza de las comunidades para alcanzar sus ambiciosos propósitos; de igual forma solicitamos a la administración de ECOPETROL que revalué la denominación  de “CAMPO ESCUELA”  y le otorgue al campo los colorados, la condición de campo productor petrolero.

Invitamos a la Comunidad de Yarima  a estrechar los lazos de unidad que permitan defender sus más nobles intereses a través de la organización la movilización y la lucha.

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