El “acuerdo” 01 de 1977: Un pacto colectivo no negociado con nadie

{image}http://www.eldia.co/images/stories/logos/uso.jpg{/image}El gran baile de la familia realizado en el Club Infantas de Barrancabermeja el pasado sábado, con participación de dos orquestas de talla internacional, fue todo un éxito. ¿Qué marcó la diferencia? Que por primera vez –al menos que yo recuerde y con resistencia de algunos- se unieron los dos clubes, el de los “directivos” y el de los “convencionales” para sacar adelante tan importante iniciativa.

Una división que cultural y tradicionalmente se ha impuesto en Barrancabermeja y particularmente en ECOPETROL, donde en casi todos sus distritos hay dos clubes, dos casinos, dos nóminas, dos hospedajes, dos tarifas de viáticos y dos regímenes prestacionales y salariales, que es a lo que quiero referirme en este articulo

Hoy por ejemplo ECOPETROL S.A. unilateralmente (como todo su pacto colectivo mal llamado “acuerdo” 01/77 ¿acordado con quién?), decidió migrar el préstamo de bicicleta y computador a un préstamo de “libre inversión”, mejorando el beneficio establecido en la convención colectiva de trabajo acordada con la USO.

Pese a que la Corte Constitucional ha señalado en su pacifica jurisprudencia que los pactos colectivos no pueden superar los beneficios de la convención colectiva, ECOPETROL sigue sosteniendo, mejores alojamientos, mejores beneficios salariales y prestacionales, con el UNICO DESPROPOSITO de incentivar la desafiliación al sindicato. Vg. en la sentencia T-690/98 la Corte señaló:

“… las actuaciones que desarrollen los patronos en su condición de empleadores, no pueden interferir con la libre voluntad de sus trabajadores para formar agremiaciones sindicales que busquen el mejoramiento de sus condiciones laborales. Los incentivos económicos, el mejoramiento de sus prestaciones laborales, así como las presiones ejercidas sobre los trabajadores, son comportamientos abiertamente violatorios a la libertad de asociación, toda vez que buscan someter a sus trabajadores, induciéndolos al retiro «voluntario» del sindicato al cual pertenezcan. Por lo tanto, las condiciones laborales que ofrezcan los empleadores, deberán ser las mismas para los trabajadores pertenezcan o no a algún sindicato. Y, si por algún motivo surgen diferencias, estas deberán sustentarse en criterios razonables y objetivos que así las justifique…”2 (Resaltado por mi)

Lo único que no han notado los desprevenidos adherentes al jugoso préstamo que le hacen para estimular la desafiliación al sindicato, es que al pasarse a ese mal llamado acuerdo, pierden lo que no les ofrece el mismo: la estabilidad laboral. Estabilidad laboral, que al menos aún reposa en el artículo 121 de la convención colectiva de trabajo para quienes el 9 de diciembre de 2003, tenían más de 16 meses de vinculación con ECOPETROL S.A.

Estabilidad laboral que no ofrece el escuálido articulo del “acuerdo 01/77” que ha permitido que hoy en ECOPETROL hayan despedido a casi una decena de “directivos” con las pírricas indemnizaciones legales que SÍ fueron incluidas en el pluricitado acuerdo. Es decir, mientras casi todos los beneficios incluidos en el acuerdo son superiores a la convención y a la ley, las tablas de indemnización por despido injusto sí son las de la nefasta reforma laboral de Uribe previstas en la Ley 789/02. ¿No les parece ilógico? Por cuenta de ello, tenemos despedidos “directivos” en Barrancabermeja, en El Centro, en Casabe, en Bogotá y en casi todos los distritos de ECOPETROL quienes no solo han pasado a engrosar las filas de desempleados del país, sino que han sufrido el lastre de ser despedidos de ECOPETROL. Pocas esperanzas le quedan a los juicios laborales de quienes en realidad se creyeron “directivos” e “intocables” por la política anti laboral de la administración de ECOPETROL.

El tema no queda ahí. A los trabajadores que se afilian al sindicato, se les cobra la afiliación al pasarla la cuenta de cobro del 10% del plan educacional, les reducen los auxilios de habitación, los privan de las cómodas habitaciones de los hoteles cinco estrellas, no les pagan horas extras, ni recargos nocturnos, sin perjuicio de que son víctimas de una ola casi imperceptible de persecución y estigmatización por engrosar el censo de una organización sindical.

Y lo peor de todo, ésta política la han impuesto entre los trabajadores tercerizados, donde también ha hecho carrera dos tipos de nómina.

Ésta es la administración de ECOPETROL, la que rimbombantemente dice que cumple la ley y respeta los derechos humanos.

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