El enemigo común del magisterio es el Estado con sus políticas neoliberales

La Asociación Distrital de Educadores desarrolló un Comité en la localidad de Kennedy el jueves pasado. Un hecho particular se presentó en el marco del evento, la rectora de la institución al principio fue intransigente y no permitió el ingreso de la ADE.

“Lo más importante del comité es entender que el enemigo de clase no es el directivo docente, rector o rectora. Especialmente, hoy, con la arremetida descarada del capitalismo en su fase neoliberal; no solamente en Colombia, sino a nivel internacional”, manifestó Wilson Zambrano, secretario de Prensa y Comunicaciones de la ADE.

El ingreso a la institución educativa no se permitió en primera instancia. “Nos parece un mensaje muy preocupante, porque el administrador de la institución es el señor rector o rectora, pero las instituciones son públicas y pertenecen a la comunidad. Los maestros de la localidad no podemos ser señalados como terroristas, negándonos la entrada y prácticamente señalándonos como si nos fuéramos a tomar el colegio”, agregó Zambrano.

Por el contrario, este encuentro corresponde a las reuniones mensuales con el fin de articular la fuerza del sindicato en las localidades, no solamente para defender los derechos de los maestros sino también las reivindicaciones para los directivos.  Muestra de ello, es la prima de servicios que se pagó este mes, la consiguió el sindicato y los rectores ganan en ella más que los docentes.

“La estrategia es confrontar a los rectores que le están haciendo el juego a la política neoliberal, tanto nacional como distrital. Y obviamente seguir trabajando de la mano con muchos rectores que son demócratas, respetan el gobierno escolar y son conscientes que la lucha también los beneficia a ellos”, continuó el directivo de la ADE.

Finalmente, la rectora accedió a permitir la entrada. La ADE tuvo la oportunidad de hablar con ella, conocer su historia sindical y hacerle entender que el enemigo es otro: el Estado con sus políticas neoliberales.

Zambrano envía un mensaje para concluir: «Hoy el momento es de unidad. En ese fragor, debemos hacer lo que hicimos ese jueves. Llegar a los colegios y si no nos dejan entrar, hacer la denuncia en la calle, y que estos compañeros entienda que la lucha no es contra ellos, sino para trasformar la realidad que cada día es mucho más difícil y, sobre todo, en Bogotá donde se vienen momentos muy duros”.