Frente a la indolencia de Ecopetrol y la negligencia de las empresas contratistas y sus aseguradoras los trabajadores continúan muriendo

{image}http://www.eldia.co/images/stories/250510/04.jpg{/image}Las diversas formas de morir de los trabajadores al servicio de Ecopetrol o de sus empresas contratistas y subcontratistas, nos llevan una vez más a gritar nuestra consigna PRESENTE…PRESENTE…PRESENTE, en esta oportunidad en memoria del Compañero JORGE GOMEZ HERNANDEZ, quien se constituye en la última víctima que ha  cobrado las secuelas por exposición al fatal Acido Sulfhídrico – H2S y sumado a éstas, lo que mata realmente es la falta de creer en la buena fe y la honestidad de los trabajadores afectados.
 
Esa actitud incrédula, indolente y egoísta de ECOPETROL, el Consorcio ISMOCOL TERMOTECNICA y SADEVEN – ITS y la ARP Bolívar permitieron dejar en manos de la suerte, la vida del compañero JORGE GÓMEZ HERNANDEZ (q.e.p.d), quien desde el mes de julio del 2008 fue víctima del letal H2S, iniciando así su calvario, el cual culmino el pasado sábado diecinueve de Junio con su muerte.

En memoria del Compañero Jorge y de José Arbey Vargas Bravo, Mauricio Arciniegas, Jhon Jairo Cantor Rodríguez, William Eduardo Aldana Mora, Ricardo Gutiérrez Tobón de diversas empresas contratistas al interior de Ecopetrol  y  tantos otros que han muerto en el anonimato de sus accidentes de trabajo o en la impunidad del subregistro; a todos aquellos que han muerto en la soledad de sus hogares bajo subrepticias licencias o bajo contratos terminados a plena conciencia administrativa de sus padecimientos y dolencias; a todos ellos dedicamos este momento.

Le corresponde dolorosamente a nuestra Organización  Sindical,  Unión Sindical Obrera de la Industria del Petróleo – USO, recordarle a la opinión pública que este compañeros como muchos otros más, a pesar de su delicado estado de salud, el Consorcio ITS, con la venia de Ecopetrol y sus Interventorías UT Tipiel – TPL, lo arrojó sin misericordia alguna a la calle. Es decir, lo despide injustamente por el simple hecho de reclamar sus derechos, principalmente el derecho fundamental a la salud y la vida. So pretexto de haber superado el porcentaje de obra establecido en su contrato y pese a haber demostrado la ilegalidad del despido, en lo que se refiere a la autorización del Ministerio de la Protección Social para proceder con el despido de un trabajador que ha sufrido un accidente de trabajo, establecido en la Ley 776 o a la estabilidad reforzada a que se refiere el Articulo 26 de Ley 361 de 1997 y a los múltiples pronunciamientos de las altas cortes al respecto, fueron inamovibles en su posición administrativa;  no bastaron siquiera las incansables peticiones de la Unión Sindical Obrera – USO al Consorcio ITS y a Ecopetrol para que se reintegrara a los compañeros Jorge Gómez, Marfield y Donald Ortiz  en virtud de su delicado estado de salud y como medida de protección a ese mismo estado de indefensión, como producto de no contar con relación laboral alguna, y por ende tener una desprotección en salud que imposibilitaba la rehabilitación  y tratamiento de  las patologías sufridas, frente a lo cual la respuesta siempre fue negativa.  Nunca hubo el más mínimo asomo de consideración, sensibilidad humana, ni responsabilidad social empresarial de parte de las Administraciones de Ecopetrol y el Consorcio ITS.

Cabe agregar que la ARP Bolívar, más que cumplir con su responsabilidad de garantizarle el disfrute de sus derechos; especialmente  los asistenciales, obró a nombre de sus interés económicos y de la lógica del capitalismo. Por ello hizo y se valió de todos los métodos y artificios que pudo para desconocer la relación de causalidad, entre las patologías sufridas producto del  Accidente de Trabajo ocurrido al compañero Jorge, tanto así que lo obligo a acudir a unas instancias en donde salió mal librado, son ellas, la Junta Regional de Calificación de Invalidez de Santander y la Junta Nacional de Invalidez, quienes dictaminaron puntajes extremadamente bajos, tanto que afectaron moral y anímicamente, al incansable Jorge Gómez.

La Unión Sindical Obrera – USO, cree y se convence cada vez más que existe una fuerte relación entre la muerte de los compañeros, en los últimos  cuatro años, con la exposición a gases tóxicos generados dentro de la refinería de Barrancabermeja, especialmente con el mortífero ácido sulfhídrico H2S. Dicha creencia está sustentada en suficientes argumentos e información valorados responsablemente, aún frente a la permanente negación de la administración de esta refinería, quienes no vacilan en desvirtuar la verdad y señalar con la mayor perversión que se padecían enfermedades congénitas y declarar las muertes de todos nuestros compañeros, como originadas por enfermedades comunes. ! LO UNICO COMUN A TODOS ELLOS, EN VERDAD HA SIDO LA MUERTE ¡

Denunciamos públicamente la responsabilidad de la Administración de Ecopetrol en las muertes sistemáticas y continuas de trabajadores a su servicio a través de firmas contratistas y subcontratistas; como también de las que se están adquiriendo  los trabajadores directos por humos metálicos, aromáticos, gases tóxicos y material particulado, según fuentes estudiadas por la Universidad Javeriana.

Expresamos nuestro sentimiento de profundo pesar a la  esposa del Compañero  Jorge Gómez; señora María Helena Castañeda Osorio; a sus hijos, nietecitos, familiares, amigos y especialmente al grupo de afectados por gases tóxicos de Ecopetrol, quienes se constituyeron en su última familia; Paz en su tumba.