La ICEM apoya a Rodolfo Vecino, Presidente despedido de la USO de Colombia

{image}http://eldia.co/images/stories/personajes/uso/rodolfo.jpg{/image}El 13 de diciembre, el Presidente de la Unión Sindical Obrera (USO) de Colombia fue despedido de su trabajo en Ecopetrol, empresa 95% propiedad del estado, en un intento de apartar a este dirigente democráticamente electo del sindicato, debilitando, de esta manera, a esa organización. Este dictamen se basó en la legislación nacional que no permite que personas con cargos públicos participen en política, después que Vecino pronunciara un discurso a favor de un candidato político del partido de izquierda Polo Democrático. El evento se llevó a cabo para conmemorar el fallecimiento de Jorge Ortega, Vicepresidente de la CUT. Sin embargo, la legislación en cuestión sólo debe aplicarse a personas que tengan responsabilidades de tipo gerencial dentro de una empresa; no es aplicable esta legislación al cargo del Presidente Rodolfo Vecino Acevedo. Es absurdo aplicar esta legislación en contra de un dirigente sindical, que necesariamente trata de influir en la política de una empresa, así como del país, en el interés de los trabajadores que representa. La gran mayoría de los miembros de la USO son partidarios del Polo Democrático.

Rodolfo Vecino

Este descarado ataque contra la libertad y autonomía sindical es parte de una larga historia de intimidación y hostigamiento que viene sufriendo la USO, organización militante afiliada a la ICEM. En 2011, la USO realizó una vigorosa campaña a favor de mejores salarios y condiciones para sus miembros en las empresas multinacionales extranjeras (EMN), sobre todo en la empresa canadiense Pacific Rubiales. Muchos consideran que el gobierno colombiano y las autoridades, en repetidas ocasiones, han dado prioridad a los intereses de las multinacionales extranjeras por encima de los intereses de los trabajadores colombianos. Otra funesta razón por la cual habrían despedido arbitrariamente al Presidente Vecino podría ser la fuerte oposición que mantuvo la USO ante los intentos del gobierno de privatizar Ecopetrol. La USO ha sostenido, como un valor esencial, que las operaciones de la industria petrolera en Colombia deben ser de propiedad pública, y no en manos de empresas extranjeras que exportan los beneficios de la riqueza petrolera del país.

El fallo también impide al Presidente Vecino desempeñar cargos públicos durante un período de 10 años.

La investigación contra Vecino fue realizada por la Oficina de Control Interno de Ecopetrol, que está llevando a cabo un amplio y sistemático ataque contra el sindicato, con la clara intención de destruirlo completamente. Otros tres dirigentes de la USO que han sido igualmente víctimas de la actividad de la Oficina de Control Interno son el Secretario General Edgardo Lozano, Jaime Rodríguez, jefe del subcomité de oleoductos, y Joaquín Padilla, dirigente de la provincia de Cartagena. Hay pendientes más de 1.000 investigaciones por dicha Oficina contra activistas de la USO.

Durante la campaña de Pacific Rubiales a finales de 2011, aumentaron las amenazas de presuntos paramilitares: dirigentes de la USO recibieron amenazas verbales y por escrito de secuestro, tortura y muerte por el papel que habían desempeñado en la huelga en el departamento oriental del Meta. Pacific Rubiales criticó públicamente esas amenazas. En sus 27 años de activismo sindical, el Presidente Vecino ha sufrido el intento de secuestro de sus hijos, dos asaltos, y múltiples amenazas. Se puede ver aquí un vídeo donde Vecino describe esta situación.

El Congreso de la ICEM, que se realizó en Buenos Aires en noviembre del año pasado, resolvió apoyar a los trabajadores colombianos, que son víctimas de ataques brutales por parte de las empresas y muchos sectores del estado. Se puede escribir aquí a Javier Gutiérrez Pemberthy, Presidente de Ecopetrol. Vea aquí la carta que la Centrale Generale FGTB de Bélgica envió a Pemberthy. 

En los últimos 25 años, 4.500 sindicalistas han sido asesinados en Colombia. El nuevo Presidente del país, Juan Manuel Santos, no ha parado esta tendencia violenta.