La USO llama a votar por el Sí en el plebiscito. Pero la lucha sindical no se detiene

La orientación de la Unión Sindical Obrera es apoyar con el sí la refrendación de los acuerdos de La Habana, en el plebiscito que tendrá lugar el próximo 2 de octubre. Martín Ravelo, directivo de la USO, planteó la postura de la organización sindical y también los retos que enfrenta en estos momentos.

“La USO tiene una posición institucional. Nosotros apoyamos la paz, no comulgamos con las políticas de Santos, pero estamos totalmente convencidos que nuestro país requiere una salida política a ese conflicto armado que agobia a nuestro país hace más de 50 años. Colombia necesita disponer de esos 22 billones de pesos que nos gastamos en la guerra, para adelantar proyectos de inversión social, para fortalecer la estructura de salud, educación y vivienda, y no seguir invirtiendo en armas, en tanques, en balas, para que el pueblo se siga sacrificando en esta guerra sucia”, expuso.

Ahora bien, recientemente cerró la etapa de negociación directa entre la Unión Sindical Obrera y Schlumberger sin acuerdos. Esto avocó a las votaciones de los trabajadores en cada una de las bases del país, durante la semana anterior para decidir entre tribunal de arbitramento o huelga.

En el caso de las negociaciones con Weatherford, también la semana anterior la USO firmó la prórroga en los diálogos, en la búsqueda de un acuerdo que priorice la estabilidad laboral; la inclusión laboral de algunos trabajadores que han sido desvinculados, especialmente, aquellos afectados por enfermedades de origen profesional; y el relacionamiento sindical, pues esta compañía se ha caracterizado por un comportamiento antisindical.

En cuanto a Ecopetrol, la USO ha venido desarrollando un trabajo para impedir la oferta de campos petroleros, que esta empresa estatal tiene prevista para noviembre y favorecer intereses de los particulares.

“Hemos abierto un debate claro, manifestando que esos campos son tan rentables en manos de Ecopetrol como pueden ser rentables en manos de los privados. Para eso estamos involucrando, obviamente a los trabajadores, pero principalmente a las comunidades del entorno para que se defienda el patrimonio público nacional y exigirle al gobierno que responda ante estas circunstancias”, manifestó Martín Ravelo, directivo de la USO nacional.

Así mismo, continúa la denuncia del congelamiento del Plan de Modernización de la Refinería de Barrancabermeja. La administración, en cabeza del gerente Orlando Díaz Montoya, se niega a abordar de manera frontal con el sindicato los temas de fondo que fueron planteados en la última reunión con el vicepresidente de Petroquímica y Refinación, Tomás Hernández.

Se dieron allí unos compromisos que Ecopetrol es renuente de discutir, como las condiciones técnicas de la refinería, que vienen afectando el funcionamiento de la refinería. Además, está presente la coerción del libre derecho de ejercicio sindical, tras la posición de las directivas en impedir el ingreso de la USO a las áreas de trabajo.

A lo anterior se suma a la vulneración de derechos laborales. “Hoy, la refinería se nos convierte en un foco de conflictividad, precisamente por la postura que ha asumido el señor gerente de la misma”, puntualizó Ravelo.