La USO respalda avances en diálogos de paz

{image}http://lh4.googleusercontent.com/-Jlm3AWJ3Uww/UnzoRRDKevI/AAAAAAAAED8/yELiKH5XqZA/s800/jairo_ramirez_ddhh_uso.JPG{/image}La Unión Sindical Obrera, como organización sindical, respaldó los avances en los diálogos de paz que se llevan a cabo en La Habana.

Considera que el resultado del proceso de paz debe reflejarse en el desarrollo social que requiere el país.

El reciente acuerdo de participación política es un paso y no significa que se hayan terminado los diálogos de paz. La USO plantea que hoy más que nunca el pueblo colombiano debe respaldar y comprometerse con esta negociación, ya que es necesario buscar una alternativa diferente a la guerra tras 50 años de combates fratricidas, en los cuales se han sacrificado muchas vidas.

Aduce que el escenario de la participación política hay que verlo con detalle. Pero espera que este proceso de paz no sólo se adelante con las FARC, sino también con otros grupos que están a la expectativa. Como trabajadores colombianos el que se avance en el proceso de paz les parece muy satisfactorio y benéfico para el país.

Al respecto, Jairo Ramírez, integrante de la Comisión de Derechos Humanos de la USO, explicó los alcances de este acuerdo trascendental,  que toca temas sensibles.

Uno de ellos es el derecho a la protesta social. El gobierno de Santos ha venido avanzando en normativas como la Ley de seguridad que judicializa la protesta social. De hecho, ya hay varios trabajadores que están en la cárcel por ello, el hecho más reciente es la captura del líder del Meta Darío Cárdenas por el absurdo delito de obstrucción de vías. La USO históricamente ha sido una de las organizaciones que más judicialización de la protesta ha sufrido.

El siguiente punto es la democratización de la participación electoral. El régimen electoral colombiano está monopolizado por el establecimiento, que saca ventaja de ello y establece muchas limitaciones para la oposición. Este acuerdo permitirá que la oposición y las organizaciones sociales cuenten con más formas de acceder a las formas de participación política.

Si bien no se plantea romper con la censura y las limitaciones del movimiento social para acceder a los medios de comunicación, sí se proyectan mejoras para el acceso a los medios.

El aspecto más delicado es que la insurgencia pueda insertarse en la vida civil y política del país con las garantías adecuadas; es decir, con la seguridad de que no se produzca otro genocidio como el que devastó a la Unión Patriótica. En este sentido, queda pendiente el tema del fenómeno paramilitar, que hace presencia en la mayoría de los municipios del país. Este representará un serio obstáculo y un peligro que puede dar al traste con el acuerdo.

Cabe recordar que es un acuerdo parcial, pues aún queda pendiente la refrendación del mismo, y será indispensable determinar si se hará a través de un referendo o de una constituyente como lo piden las Farc. Sin embargo, la USO considera que lo importante es hacer de Colombia un país “en el que todos empujemos para el mismo lado”. Un país con justicia social, donde se tenga en cuenta al campesino, al trabajador, al medio ambiente, la soberanía nacional y la explotación de los recursos minero-energéticos.