La USO saluda inicio de fase pública de los diálogos con el ELN

La Unión Sindical Obrera de la Industria del Petróleo –USO-, al mismo tiempo que saluda la instalación de la fase publica de diálogos entre el gobierno y el ELN,  resalta que este había sido un clamor que se había manifestado en diversos escenarios  nacionales e internacionales. La II Asamblea Nacional por la Paz realizada en Noviembre pasado dejo expreso en su declaración final:

“Colombia se ha llenado de esperanza con este proceso, que sin duda beneficiará a todo el pueblo colombiano. El proceso de La Habana entre el gobierno y las FARC cumple ya tres años y a pesar de las dificultades ha permitido importantes acuerdos. Esperamos que la etapa de exploración entre el ELN y el gobierno culmine para dar paso a la fase pública de negociación; igualmente que el gobierno vincule al EPL a las conversaciones; la paz debe tener un carácter integral”.

Al mismo tiempo la II Asamblea manifestó: “Un pacto de paz sin transformaciones políticas que democraticen la sociedad y sin cambios en el modelo socio-económico del país hará inviable el tránsito hacia el bienestar y la convivencia que Colombia requiere”.

Colombia requiere una nueva política petrolera y energética (NPPE) en un escenario de una Colombia del siglo XXI, que incluya una política ambiental, un programa de defensa de los recursos y respectivas empresas estatales y una política sobre las regalías y la misma renta, pro eso la propuesta de una Mesa Nacional Minero Energética en el contexto de un escenario amplio de paz.

Esta positiva noticia se da en momentos que el movimiento popular enfrenta una violenta arremetida de la extrema derecha empotrada dentro y fuera del gobierno, manifestada en un creciente recorte de derechos a los trabajadores y la población en desarrollo del modelo neoliberal, una legislatura en ataque permanente contra los intereses de la sociedad, hostigamientos, amenazas, detenciones arbitrarias, asesinatos selectivos contra líderes sociales y dirigentes de la oposición. Al mismo tiempo que el discurso oficial habla de paz y unas supuestas garantías, pone en marcha el estatuto de seguridad ciudadana para judicializar los reclamos y la movilización social.

Es evidente que está en curso un plan de guerra oficial contra los trabajadores y la población para generar un ambiente hostil y de terror de cara a los post-acuerdos. Por un lado el gobierno de Santos se muestra laxo ante el paramilitarismo y por el otro la extrema derecha Uribista lo exacerba generando una nueva matanza de luchadores por la paz, con lo cual buscan sabotear el proceso de diálogos y crear nuevas trabas a los acuerdos.

La USO continuara generando escenarios de paz para la más amplia participación de la sociedad, llama a concretar una tregua bilateral entre gobierno e insurgencia; exige del gobierno dar la orden a brigadas y batallones militares, a políticos y empresarios a terminar sus acciones conjuntas con el paramilitarismo. Sin el desmantelamiento paramilitar no habrá paz. Exigimos del gobierno y la fiscalía suspender hostilidades contra el movimiento popular y más bien abrir el camino a la democracia tan largamente anhelada por el pueblo; Una paz sin democracia y justicia social instalara una dictadura civil con careta republicana.

Bogotá, Marzo 31 de 2016.
Comisión Nacional de Derechos Humanos y Paz
Junta Nacional
Unión Sindical Obrera de la Industria del Petróleo –USO-