La verdadera derrota de Brasil con la Copa del Mundo

{image}http://lh5.googleusercontent.com/-o96gaD01xhQ/U8BY2-vNciI/AAAAAAAAIGQ/fW6jYCGsQoU/s500/brasil_protesta.jpg{/image}La Copa de la FIFA dejó al descubierto una verdad que permanecía escondida por los reflectores engañosos de la publicidad. Al igual que en el fútbol, Brasil está lejos de ser la potencia mundial que aparenta.

El gobierno de Brasil se gastó aproximadamente unos 13.600 millones de dólares sólo en la construcción o adecuación de los 12 estadios que albergaron a la Copa del Mundo. Recursos que paliarían los problemas sociales que enfrenta esta nación con una desigualdad social notoria.

Marcelo Smith, sindicalista de los trabajadores aeroviarios de Brasil, es decir, de quienes trabajan en los aeropuertos pero en tierra, hizo un análisis en materia sindical y social de lo que está viviendo su país actualmente. El panorama desastroso que presentan los medios tiene un trasfondo social profundo.

Desde mucho antes del inicio de la Copa, el pueblo estaba“muy aburrido” y “muy enojado”por las deficiencias en cuatro temas básicos: trasporte público, salud, educación y vivienda. Por ejemplo, en Brasil la inversión en educación va desde la infancia hasta la universidad pública, aunque los pobres terminan en las instituciones privadas y los ricos en las públicas. En un momento estas molestias desembocaron en una protesta colectiva, después cada movimiento empezó a hacer su protesta.

El pensamiento común es que si esos millones se hubiesen invertido en estas falencias, ya habría avances significativos. Además, había la expectativa de las ganancias que traería el mundial pero la realidad ha sido otra.Uno de los escándalos que vinieron con el mundial fue la corrupción en la venta de entradas, la queja general es que los precios de los tiquetes para asistir a un partido de futbol estaban muy caros. Es decir, el grueso del pueblo no tenía acceso a ese Carnaval.

Entonces, la mayoría de la rentabilidad se la lleva la FIFA y, para colmo, el gobierno le dio concesiones fiscales,por lo que la FIFA no ha pagado nada de impuestos ni tasas en Brasil.

Hay un detalle particular. Como Brasil no participó en las eliminatorias, gracias al cupo directo por ser anfitrión, el pueblo no conocía del todo a esta nueva selección y no había despertado ese furor con el que llegaban otros países. “Mucho antes de la derrota con Alemania, la gente ya estaba enojada por la participación. Esta Copa no era como otras Copas, no hubo tanta fiesta en la calles, fue más tranquila y no había tantas camisetas amarillas”.

Obviamente había pasión por lo que representa su historia y el fútbol. Brasil soñaba con ser campeón en su tierra.Sin embargo, la confianza cedió luego de ver el desdibujado juego en la cancha y las críticas contra el director técnico arreciaron. La confianza se mantuvo por la racha de victorias y las estrellas internacionales. La humillación contra Alemania quebró cualquier indicio de tolerancia. El pueblo comprobó que el gobierno pagó por un mundial para una selección que resultó ser la burla del mundo.

En el aspecto sindical, el contexto no es menos oscuro. Los sindicatos pasan por una crisis de representación. Muchos de sus líderes son cercanos al gobierno de Lula da Silva y ahora al de Dilma Roussef. La verdad es que como están formados por una coalición no sonexclusivos a los trabajadores y no los están favoreciendo. Ante lo cual, los trabajadores de base intentan hacer más presión para que se hagan concesiones en el aumento de los salarios y por mejorescondiciones laborales, bajo el lema:“trabajar menos con más calidad y mejor salario”.

Este domingo, la Copa del Mundo pasará y los problemas de Brasil continuarán allí. Vienen unas elecciones presidenciales y habrá que ver qué pasará con los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. Smith reconoce que el fútbol puede atenuarlos, pero los problemas de su nación son extensivos a toda Suramérica. “Nosotros en Brasil estamos muy solidarios con la lucha de Colombia. Todos estamos hermanados como latinoamericanos para una sociedad mejor con más riqueza para los pueblos. Vamos hasta el final siempre”.