Ola de atentados contra dirigentes la USO en el Magdalena Medio

{image}http://lh6.googleusercontent.com/-OIJz-DTzmjU/U5tcw6z7tAI/AAAAAAAAHnM/cz899JX7lyA/s500/david_gomez_uso.jpg{/image}El atentado del que fue víctima el dirigente sindical Iván Guerrero destapó la ola de crímenes contra los dirigentes de la USO en el Magdalena Medio.

Le lanzaron una granada al carro donde se movilizaba, que rebotó y estalló cerca. Él y su escolta resultaron ilesos, pero la amenaza continúa.

En el Magdalena Medio, especialmente en el corregimiento Centro, la OXY viene desarrollando en conjunto con Ecopetrol el proyecto La Cira-Infantas con labores de exploración y perforación en la región. Por su magnitud, alrededor de ese proyecto se ha disparado la contratación y la tercerización de las actividades. Más o menos la cifra puede superar los 8.000 trabajadores que laboran para las firmas contratistas de la OXY y de Ecopetrol.

En este contexto, la USO ha venido liderando una serie de luchas de los trabajadores para mejorar tanto sus condiciones salariales como sus condiciones laborales. Los salarios en esta zona no se corresponden con el resto de la industria del petróleo en el país y sus labores las prestan en condiciones que no son óptimas. Por ejemplo, algunas empresas violan derechos tan básicos como la no entrega de dotación o a algunos obreros les toca consumir su alimentación en el monte.

Iván Guerrero antes de ser dirigente de la USO es líder social. Él es integrante de la Asociación de Trabajadores Rurales del Corregimiento El Centro (ATRCC), que tiene unos 400 afiliados pertenecientes al gremio de la vigilancia. El papel fundamental de esta organización, primero, era representar a los trabajadores ante las empresas y, segundo, hacer intermediación laboral con las distintas empresas que llegan para garantizar la estabilidad laboral de sus afiliados. Luego de su vinculación a la USO, las funciones de la asociación se dividen; entonces, la USO se encarga de la primera parte y ellos de la segunda.

En el desarrollo de estas funciones, Guerrero ha hecho un gran papel, logrando mejorar los servicios de los vigilantes desde el 2007. En este sentido, aumentaron los salarios, porque antes recibían el mínimo mensual vigente y ahora llegan a los cuatro. Hace siete años no tenían alimentación ni transporte, hoy las luchas les han asegurado mejoras en condiciones dignas de acuerdo con la Constitución.

Obviamente estas luchas y reivindicaciones han tenido un impacto en las ganancias e intereses de los patronos. Por lo cual, los dirigentes de la USO en el Magdalena Medio vienen siendo víctimas de atentados y amenazas. Desde diciembre del año pasado tres líderes del área han visto en peligro su vida por atentados: Rafael Rodríguez, a finales del año; Alex Castro, hace menos de un mes; y ahora Guerrero.

El agravante en este panorama es que los estudios que la UNP ha realizado a estos dirigentes han dado como resultado riesgo extraordinario. A pesar de ello, a unos no les han otorgado esquema y a otros se los han desmontado. En el caso de Iván Guerrero tuvo esquema hasta el 11 de mayo con carro blindado y tres escoltas. A partir de ahí, le retiraron el vehículo blindado y un escolta, por eso, se ha tenido que transportar por sus propios medios.

“La Junta Directiva nacional de la USO en primera medida viene haciendo todas las denuncias tanto nacionales como internacionales. En segunda medida, estamos pidiendo a la Policía Nacional, a los entes del Estado que se investigue de fondo qué es lo que está pasando en esta serie de atentados contra los dirigentes sindicales. Y, en tercera medida, le estamos pidiendo al Estado la necesidad de medidas materiales que conlleven a que los dirigentes sindicales tengamos toda la seguridad para poder practicar el libre ejercicio de la actividad sindical”, puntualiza David Mauricio Gómez, tesorero de la USO nacional.