Otro proyecto de Ecopetrol con sobrecostos desmesurados

El Alcaraván nació como un proyecto en cabeza de la filial de Ecopetrol, Bioenergy. Se trató de la construcción de una planta de etanol y a la fecha no se entrega. Tal parece que sufrirá el mismo futuro que hoy se cierne sobre Reficar.

En el 2011 se manifestó por parte de Ecopetrol que en el proyecto se invertirían alrededor de 344 millones de dólares. La planta de alcohol carburante más grande de Colombia está siendo construida en Puerto López, Meta, y tomará de la caña de azúcar como materia prima para generar biocombustible.

El 2013 era la fecha estimada para entrar en operación de esta planta, la cual produciría alrededor de 480.000 litros diarios  de etanol. Sin embargo, esta aún no se ha terminado y ya se calcula que ha costado un poco más de 750 millones de dólares.

“Esta es una Reficar en miniatura”, apunta Edwin Castaño, directivo de la USO nacional. Las obras fueron contratadas con una empresa española llamada Isolux Corán, con la modalidad de contratos ‘llave en mano’ y en la cual esta empresa se comprometía en la construcción, ingeniería y suministro de las plantas.

“En el 2011, empezó a tener inconvenientes por incumplimientos con los trabajadores, los contratistas, subcontratistas y los proveedores de Puerto López, lo que desencadenó varias protestas. Esta empresa dejó el proyecto casi que abandonado en 2014. A Ecopetrol le tocó hacer los pagos de casi 150 proveedores y de los trabajadores, a los cuales les adeudaban un poco más de 5.300 millones de pesos”, explicó Castaño.

En el 2015, la empresa se puso a paz y salvo, retornó a los trabajos con el consorcio Menegua. Pero también ha tenido serias dificultades económicas. Los sobrecostos ya se acercan alrededor de los 700 mil millones de pesos, con un incremento de casi un 118% en los costos con respecto al año 2011, cuando iniciaron las obras.

“Es otra situación más que le sale a Ecopetrol, sin mencionar otros tipos de proyectos que ha denunciado la organización sindical”. Lo que se va gastando el PRMB, los sobrecostos de la ampliación 135 de Ocensa o anteriormente en el oleoducto bicentenario, son otras situaciones que a Ecopetrol se le salieron de las manos y que no ha habido quién controle.