Para maltratar a sus trabajadores, Pacific Rubiales viola la soberanía y las leyes de Colombia. (I PARTE)

{image}http://imagen.eldia.co/cache/logos/uso_595.jpg{/image}Intervención del senador Jorge Robledo en el debate de Comisión Quinta sobre Pacific Rubiales, 17 de agosto de 2011.

Lo que revelan las fotografías: camarotes y cambuches peores que los de las cárceles y carreteras intransitables. Se trata de trabajadores y no de antisociales. Pacific Rubiales  bloqueó carreteras públicas en el Meta. ¿Enclave colonial donde Pacific Rubiales  ejerce plena soberanía? Pacific Rubiales  coarta los derechos sindicales. El Polo es partidario de relaciones civilizadas con el capital extranjero. El problema de fondo es el sistema de contratistas, ideado para rebajar los salarios. No se cumple la jornada laboral. Pacific Rubiales  le impone a la comunidad relaciones inaceptables.

Mínima higiene en los campamentos y otras peticiones elementales, más del siglo XIX que del XXI. Cortés Vargas, el de la masacre de las Bananeras, también declaró a los trabajadores “cuadrilla de malhechores”. Jornadas hasta de 63 horas semanales. En Pacific Rubiales, Ecopetrol y la ANH regalaron un patrimonio de la nación. Insólito: el próximo contrato en Rubiales viene con 0% de participación para el Estado y regalías escalonadas. La Pacific le suministra al Estado colombiano las cifras que se le da la gana. ¿Al conflicto laboral se le va dar un tratamiento de conflicto laboral o criminal? El acuerdo Obama-Santos, es una farsa.

El debate versa sobre la situación laboral en Pacific Rubiales. Voy a abundar en información al respecto, porque resulta clave que el país sepa lo qué está pasando y que el gobierno nos diga si va a asumir una actitud de resolver la actual contradicción como un conflicto económico y social o la va a convertir en un caso de policía o de ejército, incluso. Qué tipo de relación es la que se va a establecer entre los trabajadores y las empresas en Colombia, es en buena medida el fondo de este debate. Porque las contradicciones son obvias. Siempre habrá contradicciones entre los patronos y los trabajadores. El problema es cómo se tramitan, si de manera civilizada o mediante el abuso de la fuerza y la brutalidad en contra de quien en la práctica es la parte débil de la ecuación.

Antes de entrar en el tema, quiero mostrar unas fotografías de algunos hechos que acaban de ilustrar lo que allí está pasando y cómo se le está mintiendo al país. Este es el Campo Rubiales, ahí está el letrero y estas son las camionetas de la empresa. No las olviden. Esta segunda foto muestra una parte de las instalaciones donde están los trabajadores, esas son unas carpas y creo que esos son unos cambuches. Se trata de unos Campos, recordémoslo, que quedan lejísimos, a 180 kilómetros de Puerto Gaitán, y los trabajadores tienen que pernoctar allí durante tiempos largos, hasta de 40 días, de modo que la empresa debe ofrecer unas condiciones mínimas de habitabilidad. Este, el tipo de cambuche en el que se aloja a los trabajadores. Aquí, un cambuche por dentro. Miren ustedes cómo son las camas y los camarotes, miren la distancia que hay entre una y otra, e imagínense las condiciones de un cambuche de estos en un territorio donde ya al aire libre hacen temperaturas infernales. En muchas ocasiones son cambuches con camarotes de cama caliente, que llaman, pues para usted poderse acostar tiene que levantar a otro. Ni siquiera hay la garantía de que haya camarotes para todos y las condiciones son inferiores a las de las cárceles de Colombia. Otra foto. Este es el tipo de instalación sanitaria (ni siquiera tiene enchape con baldosín sanitario).

¿Usted se alcanza a imaginar, ministro, el calibre de los microbios y bacterias que puede haber dentro de esa especie de letrina a la que están sometidos durante semanas los trabajadores, un tipo de instalación para el que el agua no alcanza?

Las carreteras (la foto muestra una vía con una tractomula varada en un profundo barrizal), otro de los problemas graves, porque hay conflicto con los trabajadores, pero también, y cada vez más grave, con las comunidades. Es una zona de agricultores, de ganaderos, de gentes en diversas actividades a quienes se viene atropellando de mil maneras. Miren las condiciones de una de las carreteras por las que transita el trabajador cuando intenta ir a su casa a ver a su mujer y a sus hijos. Sabe cuándo sale pero no cuándo va a llegar a descansar.

Otra foto. Las empresas, sobre todo Pacific Rubiales, se han empeñado en aducir que aquí no hay un conflicto laboral, sino unos antisociales que andan encapuchados provocando desórdenes. Doctor Gutiérrez, sería bueno que Ecopetrol, que como bien lo aclararon los trabajadores, es socia de Pacific Rubiales, trasnacional canadiense, nos dijera a los colombianos si es verdad que ahí hay trabajadores y contradicciones laborales o de lo que se trata es de unos antisociales dedicados al crimen. Bueno, en la foto aparecen trabajadores de JM, una empresa de contratistas de Cepcolsa, una trasnacional española. En esta foto van los antisociales, como los ha llamado la empresa, en un desfile de protesta por las calles de Puerto Gaitán exigiendo que les atiendan sus peticiones laborales. Cuando los dirigentes de la USO lograron casi que de milagro llegar a Rubiales   una vez iniciado el cese de actividades, que estalló espontáneamente por cuenta de trabajadores de Rubiales, al sindicato no lo dejaron entrar.

¿Cuál es la historia? Mencionémosla. El primer caso es el de Cepcolsa, una transnacional española cuya matriz se llama Cepsa, en España, y el pleito fue con una empresa llamada Montajes JM. Son 1.200 trabajadores, que después de pedir y pedir y nunca ser atendidos, decretaron un cese de actividades el 18 de Junio. Cuál es la primera reacción de Cepcolsa y JM. Suspender el contrato y decirles a los trabajadores: con ustedes no hablamos. Y la segunda decisión que Montajes JM acuerda con Cepcolsa es despedir a 1.100 trabajadores. En una población como Puerto Gaitán, cualquiera puede imaginarse el impacto económico y social de una medida como esta. ¿Y qué quieren? ¿Que los trabajadores, los ciudadanos, las gentes sencillas, vean un horror como este y no digan nada ni hagan nada, ni siquiera salgan a una manifestación ni hagan una marcha ni exijan ningún tipo de solución? Repito, los colombianos del común pueden ser pobres, pero son dignos y hacen valer su dignidad como la hace valer cualquier ser humano. O qué, ¿tenían que aplaudir a los españoles por ese trato que les estaban dando? ¿Eso era lo que había que hacer, ministro? Y cuando los trabajadores reclaman, cuál es la respuesta del gobierno. Mandar el ejército y a la policía y armar un lío de orden público por cuenta del Estado. El presidente Santos dijo en una reunión sobre el tema que aquí no podía haber vías de hecho. ¿Pero quién empieza con las vías de hecho? ¿O es que los trabajadores colombianos no tienen derechos en Colombia, y si reclaman, entonces les cae encima todo el peso de la autoridad, con ejército y policía, a maltratarlos? Y entonces ahí sí se rasgan las vestiduras, porque cómo se ve de mal este conflicto en el extranjero, se van a dañar las inversiones extranjeras y no sé qué más cosas. Y por qué no piensan en todo eso cuando están montando el negocio y atienden bien a esos compatriotas.

Por pura coincidencia, estando reunidos en Bogotá el gobierno nacional, la Vicepresidencia de la República, Cepcolsa y la USO, que aparece después de que el conflicto ha empezado –había podido aparecer antes, lo que pasa es que no la dejaban, porque trabajador al que cojan afiliándose es despedido instantáneamente y si está de malas, le echan encima la policía–, llega la noticia de que los trabajadores de Rubiales habían entrado en cese de actividades reclamando básicamente lo mismo que los de Cepcolsa, peticiones del siglo XIX, ministro y presidente de Ecopetrol.

¿Qué dice JM o Cepcolsa? Nosotros no aceptamos peticiones de nada, porque nosotros somos nosotros y nosotros hacemos lo que se nos antoje. Esa fue la respuesta que dieron en una reunión con el Ministerio de Trabajo. Y ya vimos que así procedieron. Suspendieron los contratos, los cancelaron y se acabó el asunto.

Quiero concluir saludando nuevamente el buen sentido que esta Comisión ha tenido desde siempre, una Comisión donde las cosas se pueden hablar así tengamos desacuerdos, y este que hoy debatimos es un tema especialmente grave, porque lo que se ha denunciado es la norma, no la excepción.

Ministro, se equivocan ustedes en materia grave si creen que pueden montar la economía minera y petrolera sosteniendo estas prácticas. No creo que el pueblo colombiano se las aguante, y no porque haya USO ni porque haya Polo. Ni sé cuántos seamos los del Polo en Puerto Gaitán, me imagino que dos o tres. No. La gente se les termina rebelando. El colombiano tiene dignidad. La gente tiene derecho a exigir y a opinar y a plantear sus peticiones y nosotros, hasta donde podamos, les haremos de parlante a esos reclamos populares.

Adenda:
Después de un año de las movilizaciones y luchas obreras en Puerto Gaitán y Campo Rubiales, se ha logrado una mínima mejoría en salarios, comidas y dormitorios; pero los problemas estructurales siguen vigentes y se están reactivando, desde el pasado 14 de Agosto de 2012 en Cepcolsa, 1100 trabajadores de la Contratista Termotécnica, reclaman mediante un pliego de peticiones prácticamente lo mismo que pedían en 2011 los trabajadores de Montajes JM S.A. y en Campo Rubiales, la semana pasada hubo dos trabajadores muertos y han pasado tres días sin agua en los servicios sanitarios; sumado a la persecución y el maltrato; están a punto de reventar.

Por Jorge Robledo; Reproduce: Junta Directiva Nacional USO – 17 de Septiembre de 2012.

>> Descargar documento