Paran centenares de trabajadores contra los maltratos de la petrolera Mansoravar en Puerto Boyacá apoyados por toda la población. Urge la solidaridad

Desde el pasado 4 de marzo, centenares de trabajadores contratistas de la multinacional petrolera Mansarovar Energy, con asiento fundamental en Puerto Boyacá, paralizaron sus actividades en protesta por el maltrato de la patronal y el incumplimiento de los compromisos asumidos por la empresa, incluidos algunos puntos de la actual convención firmada con la Unión Sindical Obrera –USO-.

Los compañeros se han apostado en el sitio conocido como la Y, en la carretera a la Costa Atlántica y se encuentran rodeados por un piquete del escuadrón antidisturbios ESMAD, traído de Cúcuta por la empresa con todos los gastos pagos.

Mansarovar explora y explota los campos petroleros de Velásquez, Moriche, Jazmín, Teca, Nare y Girasol, en una extensa área que ocupa parte de territorios de Boyacá, Caldas y Antioquia.

Luz Myriam Contreras, dirigente de la subdirectiva de la USO de Puerto Boyacá, manifestó a Frente Obrero que “el movimiento no solo agrupa a los trabajadores que laboran en los seis campos de producción que tiene la compañía en la zona, sino a toda la población por el derecho al trabajo, incluidas las Juntas de Acción Comunal, asociaciones cívicas como la de reinsertados, y rurales”.

Añade que la inmensa mayoría de los contratistas han venido de otros lugares del país, lesionando los intereses de los miles de pobladores de la región.

“Muchos de esos contratistas suelen marcharse de aquí dejando millonarias deudas con pequeños negocios como restaurantes, hoteles y tiendas, afectando en forma grave a nuestros coterráneos”, afirma.

Cita el caso de los conductores al servicio de la multinacional, cerca de 150, que solo reciben 700 mil pesos mensuales, menos de 25 mil pesos por jornada haciendo 4 y 5 largos viajes cuando se había establecido un pago de 64 mil pesos por día.

“La USO firmó convención con Mansarovar el 13 de agosto de 2008 y en este lapso han primado las violaciones constantes a la misma como la no contratación de personal calificado y no calificado de la región y el incumplimiento del escalafón establecido, entre otros puntos”, indica la dirigente.

Preguntada sobre si han puesto las quejas ante el ministerio de la Protección Social, denuncia que “decenas de veces nos hemos dirigido a las autoridades laborales del gobierno y jamás hemos obtenido respuesta”.

“La empresa no reporta los accidentes de trabajo entre los 4.000 trabajadores que tiene a sus servicio para tramposamente escurrir el bulto de su responsabilidad ante Ecopetrol y así seguir manteniendo su presencia a costa de la salud de los empleados y quienes se atrevan a denunciar dichos percances de inmediato son despedidos”, acota.

Para Contreras es el colmo que la empresa que paga bajos salarios, no responde a las inquietudes del sindicato y de la población, pague al ESMAD sus caros servicios de traslado y manutención para amedrentar a los trabajadores.

“El acalde es consiente de toda esta situación y con él venimos reuniéndonos para buscar una salida, pero la empresa se niega a escucharnos. Esta semana, ante la gravedad de los hechos, la oficina de derechos humanos de la Presidencia de la República y agentes del ministerio de la protección Social, vendrán a Puerto Boyacá para tener una información de primera mano”, señala.

La líder obrera, enfatiza que ante la militarización de los campos de producción y la presencia del ESMAD, los trabajadores y la población no se van a dejar provocar y defienden el derecho a la protesta pacífica contra los desmanes de la multinacional.

Termina recabando la urgente solidaridad del movimiento obrero y popular con la justa causa de los miles de pobladores y obreros de esta zona del Magdalena Medio.