Persecución sindical de Petrosantander a la USO

En Petrosantander los afiliados a la Unión Sindical Obrera no reciben aumento salarial hace tres años solo por ser afiliados. La empresa tiene un reparo en que la USO haga presencia y no teme en represalias a sus sindicalizados.

Existe otro sindicato, Sintrapetrol, caracterizado por una marcada línea hacia los intereses no de los trabajadores sino de la patronal. La diferencia en el trato entre unos y otros trabajadores es bastante marcada, al punto que los sindicalizados a la USO no pueden cobijarse con la convención del sindicato mayoritario.

Hace tres años, la USO presentó un pliego de peticiones, que la empresa demoró dos años en sentarse a discutirlo. Hasta que un juez la obligó a concertar. “En la negociación no aceptaron nada de lo que nosotros llevamos, sino que teníamos que aceptar la convención que tenía el otro sindicato. Por hacer las cosas más viables, les dijimos que sí, pero resulta que en el momento para firmar les pedimos unos fueros, el otro sindicato tiene 22 fueros, nosotros no tenemos ninguno”, comentó Jairo Ochoa, directivo de la USO Sabana de Torres.

Los fueros eran necesarios porque existían claros indicios de que iban a sacar a la USO una vez firmara el acuerdo. La empresa dijo no y la negociación terminó en tribunal de arbitramento. Sin embargo, estando todos los afiliados con fuero circunstancial, despidieron a 4 de ellos. La USO ha hecho todo a su alcance y lograron reintegrar a dos de ellos, pero la patronal logró sacar a uno; así que quedan tres por fuera.

De los 150 afiliados de la USO Sabana de Torres, en Petrosantander quedan 15 trabajadores directos afiliados y 10 contratistas. Las directivas se reunieron con el presidente de la compañía para que reconsiderara el despido, pero su posición y la de la empresa es lo “que diga el juez”.

Esta situación la usan como argumento para no pagar los ascensos, pues aseguran que hasta que no haya acuerdo en la negociación, no pueden reconocer incrementos salariales. La organización sindical ha llevado el caso a la justicia ordinaria. La respuesta a la mayoría de las tutelas es que no proceden.

El sindicato, de acuerdo con Ochoa, se mantiene dispuesto al diálogo. “Nosotros siempre hemos estado abiertos a hablar y que las cosas sean no por jueces, sino hablado”. Pero la postura de Petrosantander es despótica: “Todo lo que huela a sindicato y lo que huela a USO no está bien visto”.