Presidente de USO Cartagena despedido por defender a trabajadores nacionales

{image}http://lh6.googleusercontent.com/-8PokRVkYc5Y/UzxGfRzYDqI/AAAAAAAAGd0/IZVDi6vM_bo/s400/joaquin_padilla_uso_cartagena.jpg{/image}Ecopetrol despidió a Joaquín Padilla, presidente de la USO seccional Cartagena, básicamente por defender a los trabajadores colombianos

de los ataques a los que son sometidos por parte de los administradores extranjeros.

Debido a unas supuestas agresiones que la USO cometió contra unos administradores de la firma CB&I, se abrió un proceso judicial. Sin embargo, la empresa no cuenta con pruebas, ni testimonios, ni documentos contra los dirigentes de la USO.

Las pruebas allegadas al juez tercero del circuito de Cartagena nunca demostraron que hubo una agresión contra el administrador de origen norteamericano, ya que todas las versiones eran “gaseosas”. En primera instancia, el juez reconoció como ilegal la única prueba de la patronal que sustentaba el caso y era la violación de reglamento interno. Sin embargo, esta fue aceptada en segunda instancia, por lo cual, el juez autorizó que se levantara el fuero sindical para proceder con el despido.

Padilla califica la decisión y el proceso mismo como un “esperpento jurídico”, a la vez que narró los hechos que llevaron al fallo. Desde que se inició el proyecto de ampliación de la refinería de Cartagena el menoscabo de los trabajadores nacionalesha sido una constante. Los salarios de los extranjeros aún están hasta cuatro veces por encima de los nacionales haciendo las mismas labores.

Al comienzo del proyecto, la multinacional no les pagaba ni siquiera el salario mínimo y Ecopetrol hacíacaso omiso. La USO se apropió de la causa y logró elevar el monto de los salarios. Pero la constante humillación de los extranjeros hacia los nacionales persistió. Se llegó al punto en el que se despedía a un nacional solamente por petición de los estadounidenses. Así salieron más de 3.000 trabajadores sin causa, por lo cual fueron indemnizados. Esto originó un desfase financiero en el proyecto por lo que hoy faltan alrededor de 3.500 billones de pesos.

La USO no aguantó más tanto pisotear la dignidad de los obreros colombianos, aunado al maltrato y las amenazas constantes. Ante ello, realizó una tarea donde tuvo que elevar fuerte el tono en legítima defensa diciendo que si no modificaban la postura en contra de los nacionales se verían abocados a pedir con la policía de inmigración la salida de los norteamericanos. En ese estado de cosas, se caldearon los ánimos, se alzaron las voces, pero no hubo ningún tipo de agresión.

El supuesto agredido presentó la acusación 10 días después de los hechos, con base en lesiones demasiado recientes y los testigos nunca hablaron de una agresión física. “Aquí se está aplicando una política de exterminio para la Unión Sindical Obrera, sobre todo, cuando el proyecto entra a su fase final y quienes deberían administrarlo serían los nacionales y no los extranjeros, como está sucediendo. Es una manera de ganar rehenes para la negociación de Ecopetrol con la USO; para negociar con el despido del presidente de una seccional”, remata Padilla.