Razones sobran para protestar y movilizarnos

“Todo es difícil, hasta que se logra; todo da miedo hasta que se conoce; Todo importa poco, hasta que se pierde”

Las nefastas políticas neoliberales del Gobierno Santos, además de generar una gravísima situación social y económica que afecta lesivamente las condiciones de vida de los colombianos, han logrado aglutinar y organizar el descontento de la inmensa mayoría de la población que empieza a verse reflejado a lo largo y ancho del país en jornadas de protesta y movilización de los diferentes sectores de la vida nacional, como único medio para exigir la derogatoria de aquellas leyes y decretos que atentan contra los derechos fundamentales de los ciudadanos, y a su vez, exigir una legislación en política pública que generen bienestar y oportunidades de desarrollo laboral, personal y familiar para todos.

Este fenómeno de implosión social es producto de la exclusión social y la acumulación de los efectos e impactos de las perversas políticas antipopulares dirigidas a beneficiar a un pequeño sector acomodado de empresarios nacionales, multinacionales y la misma burguesía tradicional, aquella que se ha perpetuado desde el inicio de la República y que hoy defienden su status quo a través de represión y violencia contra quienes se atrevan a ponerlo en riesgo.

Mientras que en unos pocos se concentra la riqueza nacional, la inmensa mayoría se enfrenta todos los días a un panorama incierto y sin futuro, reflejado en las siguientes problemáticas sociales, económicas y políticas que son el fundamento de un gran movimiento obrero, campesino, popular y estudiantil que emerge desde este 17 de marzo y que debe culminar hasta tanto no se cambie radicalmente el modelo económico, politiquero y corrupto que rige los destinos del país.

Veamos algunas razones para sumarnos activamente a las jornadas de movilización y protesta que inician hoy:

• Producción nacional: Los TLC han acabado con la poca industria y empresa que existía, afectando la competitividad, el desarrollo económico del país e incrementando los niveles de desempleo.

• Desempleo, informalidad, derechos laborales y sindicales: La falta de una política publica de generación de trabajo digno, empuja y obliga a la población a caer en la informalidad o en el peor de los casos en la delincuencia común para poder sobrevivir junto con su núcleo familiar. Cada día los patrones se inventan con el aval de la justicia, diferentes formas de tercerización laboral para desconocer los mínimos derechos laborales. Y como si fuera poco, el Estado promueve y permite que se vulneren los derechos de asociación, negociación y libre ejercicio de la actividad sindical, mediante el acoso laboral y la penalización de la protesta.

• Derechos sociales: Establece la Constitución el deber del Estado de garantizar el derecho a la vivienda, a la salud, entre otros; en la realidad la gente vive en la pobreza total y se mueren en las puertas de los hospitales esperando atención médica. No en vano ocupamos el tercer puesto en el mundo en desigualdad.

• Seguridad alimentaria: Garantizar una alimentación sana al menos a la población infantil y la tercera edad, es otro deber constitucional que no se cumple, tal como lamentablemente ha sucedido con los niños de la Guajira, el Choco y otras regiones de la geografía nacional, producto de la corrupción y la negligencia institucional.

• Equidad social: Santos se comprometió como promesa de campaña a derogar la ley 789 de 2002 que arrebato la remuneración nocturna y redujo el reconocimiento de dominicales y festivos; no ha cumplido y por el contrario, se continua precarizando las condiciones de los trabajadores colombianos. Por otro lado, NO se respeta el derecho fundamental a la movilidad de los salarios con la promulgación de decretos de ajuste salarial por debajo del IPC real, contrariando lo dictado por la Corte Constitucional y como si fuera poco, el costo de la canasta familiar si se incrementa producto del alza desmedido de servicios públicos, transporte, educación e impuestos.

• Justicia jurídica: Por un lado, el legislador aprueba leyes con propósitos e intereses oscuros a favor de los “poderosos” y por otro lado, la rama judicial esta permeada de corrupción y politiquería, con lo que ni se legisla para el bien de la sociedad ni mucho menos se administra justicia real y efectiva.

• Soberanía y patrimonio público: La clase política que representa los intereses soberanos de nuestra patria, han gobernado a lo largo de la historia obedeciendo los designios e intereses económicos de países foráneos y organismos multilaterales como el Fondo Monetario Internacional; Banca Mundial y la Organización para la cooperación y desarrollo económico, en contravía de los intereses del pueblo. Por tal razón, es normal en Colombia observar como se entrega el patrimonio público (véase TELECOM, ISAGEN entre muchas) y nuestras riquezas (véase oro, carbón, petróleo, agua, etc.) a multinacionales sin importar que se arrase con el medio ambiente y comunidades ancestrales.

• Paz: El conflicto social y armado no se resuelve silenciando sólo los fusiles, deben resolverse las causas sociales que lo generaron y con plena participación de la sociedad civil, para que algún día encontremos la verdadera paz.

Ante la exigencia y el reclamo generalizado en el país, para buscarle salida a la crisis social que vivimos los colombianos, la respuesta del Gobierno Nacional y local agudizan la situación, veamos solo algunas:

•resentaron proyecto de reforma tributaria, para gravar lo que queda de la canasta familiar e incrementar el IVA, mientras que aumentan las excepciones de las multinacionales que saquean los recursos naturales.

• Preparan proyecto de reforma al sistema general de pensiones, para aumentar las semanas de cotización y la edad para acceder a este derecho.

• El gobierno solicito ante el congreso la enajenación de ECOPETROL, y 29 empresas más.

• El Alcalde de Bucaramanga pretende justificar la venta del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga, cargándole de manera perversa la crisis a los trabajadores.

• Incrementaron el transporte masivo en un casi 20%.

• Notificaron la no ejecución del proyecto de modernización de la Refinería de Barranca, generando a futuro una crisis de combustibles.

• Se continúan negociando TLC con otros países, poniendo en riesgo lo que queda de producción nacional.

• Cierre de hospitales públicos y reducción del presupuesto de atención básica.

• Reducción del presupuesto de colegios y universidades públicas.

• Entrega de tierras a particulares y multinacionales- Ley de Zidres.

• Incrementaron las tasas de interés, afectando la economía familiar.

Y respecto a lo que padecemos los trabajadores al interior de ECOPETROL ni de que hablar, se respira un ambiente de zozobra, miedo y estrés, producto de la política de persecución, acoso laboral y maltrato reflejado en la llamada “Evaluación de desempeño”, que no es otra cosa que un medio para aburrir, desmotivar y justificar la salida de los funcionarios del ICP. Además de lo anterior, la administración emprendió una campaña para precarizar y/o desconocer nuestros derechos convencionales, tal como sucede, con la pretensión de implementar un nuevo modelo de salud que reduce el numero de profesionales, remisiones a especialistas, y tiempo de atención médica; restricciones y requisitos que limitan el acceso al derecho de plan educacional; nuestro legitimo derecho a la pensión, entre otros.

Por todo lo anterior, consideramos que sobran razones para que los trabajadores paralicemos labores y junto con la comunidad en general salgamos a movilizarnos y participar activamente de ese gran movimiento que inicia hoy y que tiene como propósito, exigir un giro rotundo en el rumbo político, económico y social en los destinos del país.

Convocatoria: Gran movilización, Puerta del Sol a las 2:30 PM, no faltes!

VIVA LA GLORIOSA UNION SINDICAL OBRERA…VIVA, VIVA, VIVA!
ATRÁS LA PRIVATIZACION DE ECOPETROL…ATRÁS, ATRÁS, ATRÁS!
POR EL FORTALECIMIENTO DEL ICP…ADELANTE, ADELANTE, ADELANTE!

Redacto: Junta Subdirectiva Bucaramanga, marzo 17 de 2016.