S.O.S. – en el gobierno de Juan Manuel Santos, sigue vigente la política antisindical en Colombia

{image}http://eldia.co/images/stories/230112/08.jpg{/image}Asesinado en Putumayo (Colombia) Líder Social y Sindical del Sector Petrolero —En el atentado también murió su esposa—

La violencia antisindical que sigue martirizan-do a Colombia, en este 2012 cobró su primera víctima en el departamento del Putumayo, sur del país. Se trata de Mauricio A. Redondo, sin-dicalista de la Unión Sindical Obrera y líder social del municipio de Puerto Asís, asesinado por dos sicarios la noche del martes 17 de ene-ro en la vereda Teteyé de este municipio, aten-tado en el que también falleció su esposa Ja-neth Ordóñez Carlosama, quien en ese momen-to lo acompañaba.

La muerte de la pareja dejó completamente huérfanos a 5 hijos, todos menores de edad.

Según declaraciones a esta agencia por parte de Julio Vargas, presidente de subdirectiva de la USO Putumayo, el doble crimen se produce en medio de un conflicto social y laboral en Teteyé, zona donde Mauricio Redondo participaba activamente en el movimiento de protesta y paro la-boral que desde hace tres semanas las organizaciones sindicales y comunitarias promueven para exigir mejores garantías de trabajo y de salarios, y denunciar los daños ambientales generados por las empresas petroleras establecidas en la región; situación que comparó a la que el año pa-sado desencadenó la protesta social y laboral en la zona de Puerto Gaitán, Meta.

El sindicalista asesinado tenía 36 años de edad, laboraba como operador de PEI, empresa contra-tista que presta servicios en la extracción petrolera. Era reconocido por su liderazgo social, y en tal condición había participado, cuatro días antes de su asesinato, en el Primer Foro Petrolero por el Derecho al Trabajo, la Reivindicación Social y Económica, realizado el 13 de enero en el mu-nicipio de Orito, evento al que asistieron representantes de distintas organizaciones sociales de Putumayo.

Redondo, en su condición de contratista, era uno de los 220 afiliados a la USO Subdirectiva Orito, en la cual el 40% de los afiliados son trabajadores directos de Ecopetrol, y el 60% son contratistas de empresas que operan para este ente estatal.

En el comunicado en el que la presidencia de la USO y la CUT Nacional informan sobre este do-ble homicidio, también se denuncian otras situaciones atentatorias de los derechos laborales y humanos de los trabajadores de esta región del sur de Colombia, como lo son las reiteradas ame-nazas contra líderes sociales y sindicales, vía mensajes al celular y correos electrónicos. Es el caso de los dirigentes de la subdirectiva de la USO en Orito: Manuel Coronado, José Sócimo Erazo y su presidente Julio Vargas. Incluso se recibió llamada con la amenaza de volar la sede sindical con explosivos.

Denuncian asimismo las amenazas de que fueron objeto 4 operarios del área Nororiente Batería Mansoyá, quienes debieron salir apresuradamente de allí para salvar sus vidas. Y solicitamos a las autoridades judiciales se realicen las investigaciones necesarias para esclarecer los hechos y judicializar a los responsables, para que no exista impunidad en este caso.

Por su parte Yesid Calvacho, presidente del Sindicato Petrolero del Putumayo (Suintrapetroputumayo), denunció que en la zona de Villa Garzón hay 16 líderes comunitarios y sindicales amenazados, y otros más en La Hormiga, Orito, Teteyé, Puerto Asís, Caicedo, lo mis-mo que personas desplazadas. “La comunidad y sus organizaciones sociales no están de acuerdo en la forma como las empresas petroleras explotan el territorio, y ello ha originado una agresión contra los líderes: amenazas, intimidaciones, calumnias y judicializaciones”, señaló Calvacho.

Se recuerda que el año 2001 fueron asesinados en Colombia 29 sindicalistas, la mayoría de ellos del sector educativo.