Tal como su doctorado, el gobierno de Peñalosa son solo mentiras

  • Categoría de la entrada:Nacional
  • Comentarios de la entrada:Sin comentarios

Enrique Peñalosa realizó un evento público para mencionar lo que hizo en los primeros 100 días de su gestión al frente de la Alcaldía Mayor de Bogotá. Se resume en que quiso presentar como positivo aspectos que la ciudadanía rechaza y que sólo benefician a sus patrocinadores.

La administración en estas semanas se dedicó a presentar proyectos de su iniciativa, para hacerle trasformaciones a la estructura administrativa y organizativa de la ciudad. Todos están más dirigidos a intereses particulares que al bienestar de la ciudad.

Han aprobado con el voto de las mayorías en el Concejo a su favor, una secretaría de seguridad, que va a garantizar que haya más acciones de carácter disciplinario y policivo en la ciudad; y no hacia el buen trato, la convivencia y la tolerancia, que es para lo que se necesita.

En la secretaría de Salud, promovió reformas que van en contra de los servicios, como dejar 4 de 22 hospitales públicos.  Recortó el presupuesto de esta área y suprimió programas de atención indispensables.

En materia de movilidad y de respeto a la naturaleza ha hecho todo lo contrario. No es cierto que se hayan impulsado mejoramientos a la malla vial de la capital, sino arreglos parciales y ejecución de forma lenta de proyectos que vienen de la administración anterior. A esto se suman las vueltas que le ha dado a la construcción del metro, buscando cómo favorecer la ambición de sus más allegados.

En medio ambiente o derechos humanos, más que defensa son ataques, como la urbanización de la reserva Van Der Hammen, la no protección de los cerros orientales o la ausencia de programas cívicos. Ni hablar de su preocupación por el tema social, que se visibilizó con el desalojo de los vendedores ambulante sin ofrecerles oportunidades o de que para cualquier protesta envía el Esmad, antes siquiera de concertar.

El malestar en la ciudad es creciente y ya se le está agotando la excusa de echarle la culpa a Petro. Para complemento, lo único que le quedaba y era su imagen de ‘planificador’, se cayó cuando se demostró que había mentido 30 años al presumir un doctorado que no tenía  y que sus habilidades de gestión son eso mismo: “carreta”.